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“Las acciones todavía no son suficientes como para encontrar una salida de esta crisis. El panorama es cada vez más preocupante. Se deben tomar medidas drásticas y urgentes para revertir esta situación”, advirtió el presidente del astillero naval Federico Contessi y Cía. S.A., Domingo ‘Vito’ Contessi, en diálogo con “el Retrato…”, respecto a la actualidad de la industria. Asimismo, aseguró: “El sector pesquero no se queda en el pedido de una devaluación. Sabe que eso no va a suceder y que tampoco es la solución” y subrayó: “Necesitamos otras herramientas”.
En este contexto, Contessi indicó: “Desde las cámaras realizamos diversas acciones para tratar de paliar. Se han hecho reuniones con los sindicatos, pero la realidad es que el panorama está cada vez más complicado”. Así, sobre el impacto de la crisis en la industria naval, señaló: “Se han reducido las inversiones en flota. Con las últimas botaduras liberamos gradas que no se volvieron a ocupar” y precisó: “Hace ocho meses que no se contrata la construcción de un barco nuevo. No hay confirmaciones de la lista de espera porque nadie quiere construir un barco para perder plata. Sin rentabilidad nadie invierte”.
“El tipo de cambio no es favorable para la producción”
Así, sobre el impacto del dólar en la rentabilidad del sector y de la industria naval, Contessi explicó: “Sin entrar en la polémica de si el tipo de cambio está atrasado o no con respecto a los noventa, la realidad es que cuando tuvimos un tipo de cambio de este mismo orden de valor, en los noventa no teníamos la carga impositiva actual. No existía el impuesto al cheque, no existían los derechos de exportación y, además de todo eso, había reintegros y reembolsos por puertos patagónicos que hoy no existen. Por eso, el panorama actual es muchísimo más complejo”.
A su vez, Contessi expresó que el sector pesquero no se limita a reclamar una devaluación, ya que es consciente de que eso no ocurrirá y que, además, no representa una solución. En ese sentido, resaltó la necesidad de contar con otras herramientas para mejorar la situación. Al respecto, mencionó un reciente informe de la consultora INVECQ, el cual sostiene que la competitividad podría fortalecerse mediante desregulaciones y la reducción de burocracia. “Obviamente, siempre eliminando los derechos de exportación y revirtiendo los aumentos impositivos que ha sufrido el sector”, subrayó.
Siguiendo esa línea, respecto a los principales costos que enfrenta un astillero hoy en día en Argentina, informó: “En términos de industria naval, lo que se está incrementando mes a mes es la mano de obra en dólares. Porque los aumentos salariales y el índice de inflación están corriendo por detrás del crawling peg y por ende somos cada día un poquito más caros en dólares”. No obstante, distinguió: “Afortunadamente, se está normalizando el precio de los insumos. La apertura económica y, en muchos casos, la falta de ventas hace que, precios que estaban totalmente desfasados y que tenían un componente especulativo, se estén normalizando muy lentamente”.
“El panorama inmediato no es bueno”
Por último, respecto al porvenir de la industria naval argentina, expresó: “Lamentablemente la veo muy complicada. Se deben tomar medidas drásticas y urgentes para tratar de revertir esto” y recalcó: “Nuestra industria es una industria de efectos retardados. Cuando se pierde rentabilidad, las obras que estaban en ejecución no se detienen, sino que se siguen. Por eso muchas veces a veces votamos barcos en plena crisis. Son decisiones que se tomaron hace dos, tres años atrás. Del mismo modo, cuando la situación mejora o se revierte, tampoco las decisiones se toman rápidamente, sino que se espera a que esa mejora se consolide en el tiempo. Por este efecto retardado, estamos preocupados por el futuro inmediato de la industria”.