
Luego de las declaraciones del diputado Gustavo Pulti, Goggle nos transcribe, en algunos párrafos, que “el 23 de marzo de 1933, el parlamento se reúne en Berlín. En la agenda está planeada una nueva ley, la ‘”Ley del Poder”. Esta permite a Hitler promulgar leyes, durante cuatro años, sin interferencia del Parlamento alemán.
El edificio donde se celebra la reunión está rodeado por hombres de la SA y la SS, ambas son organizaciones paramilitares del NSDAP, que habían sido designadas para ayudar a la policía. Hitler en su discurso les intima a los presentes a elegir entre “La Guerra o la Paz”. Es una amenaza encubierta para intimidar a quienes debían votar dicha ley. De modo, ya no se trata de un Estado democrático. Con 444 votos a favor y 94 en contra, el Parlamento aprobó la Ley del Poder. La cual, fue hasta 1945, la base de la dictadura nazi.
La asimilación por parte de la sociedad
Ahora que Hitler ha reunido tanto poder llegó la hora que los nazis conviertan a la sociedad en su sociedad ideal nazi. Este proceso se denomina Gleichschaltung (Asimilación). Muchos políticos sospechosos y funcionarios judíos son despedidos. Los sindicatos, obligados, hacen lugar al Deutsche Arbeitsfront. Así impiden los nazis que los trabajadores pueden organizarse como opositores. Los partidos políticos existentes son prohibidos. A partir de mediados de julio de 1933, Alemania es un estado de un solo partido. Asimismo, en el ámbito cultural y científico se lleva a cabo una “limpieza”. Todo aquello que “no sea alemán”, debe ser eliminado, según los nazis. Por ejemplo, libros de escritores judíos, de izquierda y pacifistas son quemados.
Hitler como único gobernante
Hitler y los nazis cambian a Alemania, tras llegar al poder y convertirse en una dictadura. Cada vez más utilizan medios jurídicos para darle una apariencia de legalidad. Paulatinamente, Hitler socava la democracia hasta convertirla en sólo una fachada. Sin embargo, el proceso no está terminado. Durante los 12 años de existencia del Tercer Reich, Hitler fortalecerá permanentemente su control sobre el país.
Cartel de propaganda electoral de noviembre de 1933. El texto dice: “Un pueblo, un líder, un sí”. En estas elecciones no libres, el 93,5% de la población dice que sí en contra de la política del gobierno. Fecha: noviembre de 1933.