
El obispo Gabriel Mestre, en diálogo con “el Retrato…” evaluó la situación país en un contexto de crisis económica y social. La definió como “compleja”, “triste” y endémica. En este sentido, hizo referencia a la educación y la salud pública. También habló sobre su rol de anti grieta y cómo desde su trabajo en la Diócesis está involucrado en la situación política local, a través de encuentros con dirigentes y diálogos personales con ellos.
“La situación es compleja, como estamos acostumbrados, lamentablemente, en nuestra Patria. Vivimos una realidad compleja, en dónde tenemos los factores que hace mucho tiempo ya dañan parte de la estructura social, como es el tema de la pobreza, la pobreza extrema que es la indigencia, la desocupación, ya a eso se le suma, en este último tiempo, al factor de la inflación”, aseguró Mestre y agregó que “a las familias que tienen un marco de economía formal bien constituido, es decir, trabajo en blanco como corresponde, y a veces en una familia tipo los dos trabajan, como en la perspectiva de una saludable paridad de género, al varón y a la mujer, les está costando llegar a fin de mes”.
“La indigencia es gravísima, la pobreza es grave, cómo esto influye en el marco particularmente de las niñas, niños y adolescentes, porque los índices son como más alarmantes en un punto, junto a un tema cultural complejo, el tema de la educación, es un tema fuerte” enfatizó el Obispo local y agregó: “ Yo soy Obispo Católico y tengo colegios y escuelas confesionales que acompaño, cuido y marco, pero vengo de la experiencia de la educación de gestión pública, y con los curas y con los dirigentes laicos, mujeres y varones, nos preocupa el tema de la educación de gestión pública en este sentido, porque realmente es lo que claramente, si bien nuestros Colegios Parroquiales la cuota es mínima, los episcopales, porque está el aporte estatal, que al estado le sale mucho más barato justamente tener colegios de gestión privada, tutoriando que la educación sea pública, como tiene que ser para todos”
Mas adelante indicó que “ en ese sentido el tema educativo es un elemento que por ahí a veces ante la emergencia de lo alimentario, el tema del acceso a la salud, si bien uno compara con lo que escucha decir personas que vienen de otros países, países limítrofes, que estamos mejor, el acceso a la salud como algo gratuito, como un derecho fuerte en nuestra Patria desde muchos años, bueno, la cierta decadencia que a veces tiene por la falta de personal, a pesar de que nuestras médicas, médicos, enfermeras y enfermeros realmente muchas veces se rompen el lomo con salarios que son bajos. Yo tuve la experiencia cuando fui capellán del Hospital de Niños ver cómo el tema salud, los salarios son bajos, digamos, con la responsabilidad que implica, la capacitación, los horarios que tienen que atravesar. Entonces, bueno, son como un cúmulo de preocupaciones”
“LA EMERGENCIA, LO MÁS GRAVE, A VECES NO NOS
PERMITE VISUALIZAR LO QUE ES MÁS IMPORTANTE”
En otro pasaje de la charla con “el Retrato” el Obispo agregó: “La emergencia, lo más emergente, lo más grave, a veces no nos permite visualizar lo que es más importante”, y manifestó: “Pareciera que en lo legítimo de la democracia, que es justamente que haya distintos proyectos ideológicos y que por eso como ciudadanos elegimos en un amplio margen a quien votamos, pareciera que hay cuestiones que son endémicas, digamos, porque realmente pasan gobiernos de distinto signo ideológico y sin embargo estos problemas endémicos no se solucionan. A mí me llama la atención cómo a veces muchos de los especialistas que uno dialoga en el off the record y también personas del ámbito político-social dicen bueno el problema es político, no es tanto económico y financiero , entonces en un momento queda como un poco perdido. Apelamos siempre a este de que Argentina realmente es un país rico y con un margen de diversidad en la producción que no lo tienen otros países, que por ahí son solos o petroleros o son solos dependen de un de una pequeña franja de la economía. Argentina tiene la potencialidad de tener varias betas posibles. Entonces es triste, digamos, la palabra complejidad, le diría la palabra tristeza, que no podamos salir. Me meto en el colectivo, digamos, porque digo, somos parte, por más que algunos no tenemos decisiones las decisiones que aparentemente habría que tomar”.
Consultado sobre cómo esta situación, compleja, triste y endémica afecta a los ciudadanos, en particular y a los files católicos, en particular; Mestre dijo: “esto lo veo en todos los ámbitos, es decir, en las personas que conozco, lo veo en el marco de mi familia grande, y lo veo yo que a veces voy a hacer alguna compra en el supermercado y justamente por hacer eso , quedo como más sorprendido de que no sabes cuánto tenés que llevar cargado en la tarjeta o en la billetera para comprar algo. Yo no padezco necesidades serias y, gracias a Dios, yo tengo para comer, tengo un medicamento si lo necesito; pero veo en mi entorno personas de la que llamamos “la clase media”, que como las personas que están en situación de pobreza o indigencia, también están padeciendo esto de una limitación por ahí en muchas cuestiones que termina como complicando la dinámica de la vida familiar”.
RETIRO ESPIRITUAL CON POLÍTICOS, SINDICALISTAS Y DIRIGENTES SOCIALES
“En el retiro, justamente lo que busco es no tratar estos temas. El principio es tratar de ayudar a cuidar la interioridad de nuestros dirigentes, porque si ellos están bien nosotros estamos mejor”, explicó el Obispo y agregó que es un encuentro propio de esta Diócesis,. “Realmente es una experiencia positiva porque uno permite que, tal vez, el dirigente que tiene que estar acostumbrado constantemente a responder, a tener las cáscaras propias del dirigente porque el embate en la confrontación política social es fuerte. Acá bajemos un poco la guardia, miramos cómo están y tratemos de estar mejor porque si estamos mejor el pueblo, que somos todos, está mejor, o sea ese es el principio de retiro, lo cual no quita que en otras instancias sí, tengo buen contacto con todos los sectores políticos, sociales, empresariales, de hecho acabo de hacer la misa del día trabajador en una empresa, digamos, le hemos hecho en el puerto, le hemos hecho en el basural, le hemos hecho en San Cayetano”.
“Sabiendo que no todo es lo mismo, que hay confrontación, en todo lo que puedo trato de sumar, esto no va a ser en la pelea grietosa, dura. Entonces, tengo la posibilidad de un off de récord, donde con los dirigentes diálogo y trato de apelar a lo mejor de cada uno porque creo que por ahí va la cuestión. De hecho, yo estoy muy metido en la realidad política social de Mar del Plata pero nunca hago politiquería, yo nunca critico de manera superficial a un dirigente, varón, mujer, me cuido mucho porque creo que no tengo que abusar de esa cuestión. Entonces busco, porque creo que es mi aporte al bien común, salirme de la grieta. Si yo me sumo a la grieta, que por ahí en un tema puedo estar de un lado y en otro tema puedo estar del otro, desde los principios de la Iglesia, porque no es tanto la opinión personal mía sino lo que yo represento como líder a la Iglesia Católica. Trato de superar la grieta porque creo que ahí está el aporte y además porque para mí la grieta no vende, yo no necesito votos digamos; entonces, trato de superar y apelar mucho más al diálogo no público, no de barricada”.
AÑO ELECTORAL: HAY MUCHO NIVEL DE
CONFRONTACIÓN Y DE ENFRENTAMIENTO PERSONAL
“La agenda eleccionaria, en el formato de construcción del poder es difícil. Yo creo que no debería ser tan así, que deberían buscarse otros formatos donde se confronte de manera más pacífica y no se apele tanto a cuestiones secundarias a veces para descalificar al otro. Me parece que a veces hay mucho nivel de confrontación y de enfrentamiento personal y en realidad deberíamos jugar más en las ideas y los caminos de solución. Por eso el encuentro de marzo iba un poco en esta línea, es decir, bueno, tratemos de, en esto que podemos hacer acá, en la medida de lo posible, mantenerlo a lo largo del año, sobre todo siendo un año de carácter eleccionario, cosa que va a ser claramente muy difícil. Pero como Obispo y a la luz de los dirigentes locales, mujeres y varones, sacerdotes, que trabajan en los ámbitos, buscamos como tener esta actitud.
“La semana pasada estuvimos reunidos todos los obispos, hicimos un documento cortito, sobre el tema de fortalecer la democracia en una perspectiva de cultura del encuentro y ahí tocamos todas estas temáticas, incluyéndonos y sin ser dogmáticos, pero apelando un poco a que nuestros dirigentes, todos y nuestros dirigentes de manera particular, particularmente los dirigentes que vayan a ser candidatos, apelen un poco a esta actitud de fondo.