
Después del aumento escalonado que aprobó en 2021 el intendente Guillermo Montenegro, luego de que el cuerpo legislativo le ceda las facultades, que llevó al valor del boleto a $59,90, la cámara marplatense que nuclea a las empresas de transporte público (Cametap) solicitó un incremento de la tarifa para que pase a $91,96, en tanto que la inflación del 2021 fue del 50,9%, mientras que los combustibles subieron un 9% a partir del 1º de febrero de este año.
“El análisis económico de los costos básicos para la correcta prestación del servicio analizó la variable relativa al lucro cesante del mes conforme el índice de pasajero promedio; el rubro aumento del combustible, lubricantes, neumáticos, limpieza, engrase, depreciación del material rodante, mantenimiento del mismo, personal de conducción y personal en general (así como sus salarios), contribuciones a la UTA y demás gastos e impuestos”, precisa la nota dirigida al secretario de Gobierno Santiago Bonifatti y que fue elevada este lunes por Cametap.
Cabe recordar que desde hace tiempo, el intendente de General Pueyrredon inició una disputa con el gobierno nacional para que Mar del Plata en particular reciba un reparto equitativo de subsidios con respecto al Amba. En ese camino, Montenegro se unió en la lucha con intendentes de ciudades como Rosario, Mendoza, Córdoba y Bahía Blanca, donde se da una situación similar con el precio del boleto, muy por encima de lo que cuesta en el Amba.
En ese contexto, la semana pasada el propio Bonifatti encabezó una conferencia de prensa en la que explicó la realidad del transporte en Mar del Plata con respecto a los subsidios y señaló que el incremento del 40% anunciado por el gobierno nacional es completamente insuficiente para que tenga impacto real en la tarifa.
Así, el secretario de Gobierno precisó que hace falta un 500% de aumento de los subsidios nacionales para que Mar del Plata quede equiparada en materia de subsidios con el Amba