Para estar en la calle hay que salir de la oscuridad…

Ante la detención del Secretario Técnico del Consejo Escolar, ocurrida el  14 de diciembre de 2020, en General Pueyrredón, el Bloque de Consejeros Escolares del Frente de Todos expresó su más enérgico repudio ante los hechos trascendidos y salió a manifestar su profundo enojo a través de comunicados de prensa. En ellos, dejaron ver sus duras posiciones frente a los hechos de grave tenor que involucraron a Julián Chialva quien se desempeña como Secretario Técnico del Consejo Escolar de Gral. Pueyrredón.

Dejaron claro que el funcionario habría sido designado durante los últimos meses de la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal, a través de un concurso con irregularidades. Posteriormente, con una claridad moral admirable en su contradicción, afirmaron textualmente: “Desde nuestro bloque venimos presentando diferentes denuncias a lo largo de este año, por incumplimiento de funciones, inasistencias injustificadas, extracción de material esencial del CE como trajes de protección Covid, diferentes viajes interdistritales durante la pandemia y certificaciones irregulares en contrataciones, por el cual se le envió una intimación oficial por abandono de cargo y se encuentra en proceso de sumario y entendemos que debería ser inmediatamente removido del cargo”.

Independientemente de la persona y del hecho, resulta llamativa tanta efusividad y necesidad de justicia en un año donde, claramentebrillaron por su ausencia. Sobre todo a la luz de los múltiples hechos sucedidos a lo largo de todo el ciclo lectivo y que consistió en ser testigos de todas las atrocidades realizadas contra la educación de los ciudadanos marplatenses que los honraron con sus votos.

Más allá de los alcances legales, las funciones y competencias de los Consejeros Escolares, no puedo evitar hacerme una pregunta, a título personal, casi como conversando conmigo misma… sobre todo después de sostener un zoom tras otro con gente de todo el país preocupada, angustiada y dolida por la masacre que continúan cometiendo en materia educativa: ¿Pensaron seriamente en el comunicado que enviaron? ¿Les da la cara? ¿Cómo lo logran?

Porque salen cual justicieros a disparar contra uno, dos, tres personas…mientras permanecen absolutamente ciegos para ver lo que sucedió todo este año en el edificio de Colón 6040. Y no los vimos al lado de los padres pidiendo revinculación, ni mientras juntábamos firmas para la vuelta a clases. No los vimos cuando intentamos denunciar lo que estaba sucediendo ahí adentro, y que saben y conocen muy bien. No salieron de sus funciones chiquititas revestidas de mediocridad propia, para gritar que se estaban cometiendo injusticias gravísimas en el sistema educativo.

Nunca escuché a los firmantes, pedir explicaciones de porqué la Secretaría de Asuntos Docentes permanece cerradas desde marzo. Aunque el tema excediera sus competencias. Por una cuestión de ciudadanía, de valor, de todo el honor que derraman ahora mientras acusan a otra persona que (al menos) está en manos de la justicia.

Nunca escuché a los firmantes del documento alzar la voz para gestionar la presencialidad, para atender a los docentes que dejaron sin trabajo, los listados que ignoraron, las trampas que no vieron, las infracciones cotidianas que se cometieron en los actos públicos digitales. No vi jamás a los firmantes explicar por qué está cerrado y no trabajan quienes certifican los títulos. Cuál es la razón. Cuál es el motivo.

Digamos que, más bien,  siempre tuve la sensación que la consigna era no levantar la voz, que no había que hablar de la vuelta a clases, que la culpa – cualquier cosa- era de La Plata.  Y mientras he observado a los firmantes hacer silencio ante todas las situaciones que los y las docentes enfrentamos durante este año, me causa bastante gracia la defensa a ultranza de los valores repentinamente nacidos, una tarde de mucho viento en la ciudad.

Pero a modo de cierre, o de consuelo, me queda la profunda esperanza de que un día, no sé ni cómo ni cuándo, en cada espacio del sistema educativo haya gente dispuesta a gritar sobre las injusticias, a poner el cuerpo ante las inconsistencias, a salirse del encuadre de los puestos designados aunque los precios resulten caros. A sacar comunicados en serio, describiendo las situaciones reales. Intimando a las autoridades a confirmar la presencialidad del ciclo lectivo 2021. Comprometiendo a los funcionarios a brindar certezas, peleando por devolvernos nuestros derechos.

Y no obligándonos a nosotros, simples ciudadanos sin cargos públicos, a rogarles de rodillas que nos acompañen. A mostrarles que acá estamos, a suplicarles que nos ayuden a que nos devuelvan lo que es nuestro.

Muy lindo el comunicado. Manos lavadas, la pelota del otro lado. Batalla política encauzada. Perfecto. Pero a los ciudadanos eso no nos interesa. Cuando quieran, nos vemos en la calle, pidiendo por la Educación. Eso sí.

Para estar en la calle hay que salir de la oscuridad. 

                                                                                                                 Mónica Lence 

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