Tenemos que empezar a contagiarnos

( Especial por MÓNICA LENCE) Tenemos que empezar a contagiarnos en forma controlada, de a poco, vigilando los brotes, con recaudos. Manteniendo la distancia social, usando tapabocas, lavándonos las manos.
No podemos seguir pensando que a Mar del Plata el virus no va a llegar. Que controlando los retenes, controlamos algo que ningún país pudo controlar. El virus entra, circula, se mueve y eso va a seguir aumentando. Y tendremos que convivir con él.
No podemos seguir enrostrandonos mutuamente quién fue el que empezó, quien fue el primer caso en la cadena de contagios. quien es el culpable de todos los males. Mirando al vecino con desconfianza, como si quisieran enfermarse, enfermar al de al lado.
Parecemos locos.
Nos vamos a tener que acostumbrar a que nos vamos a contagiar. Y vivir dentro de esa certeza, con el miedo ubicado, controlado. Sin dejar que nos domine, sin permitir que se transforme en un cuchillo para herir al otro. Sin ponerlo de un lado o del otro de una grieta.
Son cosas distintas.
Leer los comentarios de los diarios es como asomarse a una guerra donde las palabras son las balas y donde se mezcla todo. Donde parecemos buscadores de culpables de algo que nos sucede.
Claro que podemos tener posturas políticas diferentes. Algunos pensaremos que es muy grave tener una República donde sus poderes no estén en funcionamiento. Otros pensarán que el presidente es la persona indicada para llevar adelante este proceso. Algunos dirán que el intendente no hace lo suficiente y otros diremos que estamos de acuerdo con su conducción.
Y estemos en el lado que estemos, vamos a empezar a contagiarnos.
Porque la otra opción es no vivir.
La otra opción es que el miedo mande y nos arranque la humanidad. La necesidad de hacer algo por el otro de la manera que sea.
La otra opción es morir espiritualmente de terror a que nos toque el virus, a perder a nuestros seres amados.
Y que es la vida sino la posibilidad latente de perder lo amado?
Si lo único que sabemos es que vamos a morir.
Tenemos que empezar a darnos cuenta que vamos a contagiarnos para poder preservar a los que se encuentren más débiles o indefensos. Gente con antecedentes de enfermedad, adultos mayores, quienes sean.
Y vivir la vida como se está presentando ahora. Con todos los desafíos, pero sin que nos arranque la libertad, aunque la libertad sea restringir las reuniones, usar tapabocas, lavarnos las manos y guardar las distancias.
Y si nos toca enfermar a nosotros, o a los que amamos, es parte de la vida.
Porque si seguimos matándonos tratando de encontrar culpables entre nosotros, el virus se va a estar llevando muchísimo mas que vidas. También se va a estar llevando almas.
Y al menos yo, no voy a desperdiciar esta vida, viviendo sin alma.
No lo voy a hacer.
Voy a seguir pensando que este contexto no es excusa para que se desdibuje la República, y que el exceso de poder nunca es buQue no voy a permitirme jamás, el miedo a vivir.eno. Que todas las voces son válidas. Que las personas tienen que salir a trabajar, que ganarse el pan es un riesgo que hay que correr con recaudos.
Y si me toca morir, que sea haciendo uso de mi libertad, cuidando a los otros y sin buscar culpables a cada paso, de una situación que nos excede a todos.
Porque vamos a empezar a contagiarnos. Y no hay forma de terminar con eso hoy. Tan solo intentar que suceda de manera controlada. Y que el miedo no nos gobierne la vida.

Powered by keepvid themefull earn money