Una bendita historia de amor

No será esta una nota usual. Quizá porque los protagonistas no lo son. Él se llama Franco Greco, tiene 23 años y estudia Derecho. Es jugador profesional de Powerchair football, deporte que se practica con silla de ruedas eléctrica. Ella se llama Jazmín Betti y tiene 25 años. Es peluquera y estudiante de nutrición. Y se van a casar.

Esa sería la nota. Faltaría agregar algunas cosas.

Franco tiene una enfermedad crónica y progresiva que afecta su capacidad motora y se desplaza en silla de ruedas. La enfermedad se llama Atrofia Muscular Espinal Tipo 2. Jazmín, mide 1.70 mt, es neuquina y dueña de un pelo cobrizo que le llega a la cintura. Es una relación donde hay cuatro piernas, y donde solo funcionan dos. Cualquier actividad que precise el uso de manos de Fran, requiere de la asistencia de Jazmín. Claro que Jazmín tampoco puede llegar muy lejos de Fran, porque lo extraña. Como si la necesidad de asistencia fuera mutua.

El diálogo con el Retrato…” se configuró desde una sala de zoom. Apenas iniciada la reunión, sentados uno al lado de otro eran la combinación perfecta de todo lo que puede estar bien en este mundo. Ella, recostada sobre el hombro de él. El, cuidándola con cada palabra. Miradas, guiños cómplices. Eran dos que parecían conocerse desde siempre: “Llevamos ocho meses de novios, pero somos amigos desde mucho antes”, dice él. La sensación al verlos es que son un equipo. Uno hace lo que el otro no puede y viceversa.

“Nosotros decidimos salir a contar nuestra historia, a hacerla pública, básicamente para que los chicos que están en la misma situación que yo, no resignen la idea de no encontrar una pareja.”, dice Fran. Y agrega: “Tengo muchos amigos con la misma discapacidad que yo, o parecida, sobre todo por el deporte. Viajamos a Buenos Aires por un tema de un tratamiento que estoy haciendo y salimos a comer con un amigo que tiene 15 años. Nos hizo muchas preguntas y cuando llegamos a casa empezamos a pensar cómo hacer para ayudar a los chicos que tienen la misma discapacidad que yo, a que se animen a tener una relación. Pasó el tiempo, llego la pandemia, empezamos a hacer vivos de Instagram, y se empezó a sumar mucha gente, les gustó como nos tratábamos y decidimos armar esto. Para todos los chicos que no se ven aptos para tener una relación. Nosotros demostramos que se puede y que se tienen que animar.

Y Jazmín agrega: “Tanto ellos como las personas sin discapacidad. Se trata de eliminar prejuicios a la hora de buscar una pareja. De mirar un poco más allá y de ver a la persona, es lo que nosotros queremos mostrar. La capacidad de ir un poco más allá de las apariencias.”

La historia de amor

Se conocieron en la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, adonde ambos concurren. Si bien primero fueron amigos, la relación fue cambiando. Dice Fran: “Nos veíamos seguido, ya pasaba algo. El 6 de noviembre estábamos en la plaza de Pompeya, y eran las 23.30. Yo tenía pensado preguntarle si quería ser mi novia, pero ese día cumplía años su abuela y no quería que nuestro aniversario fuera la misma fecha. Entonces esperé media hora a que se haga el 7 de noviembre y le pregunté…”

Y ella le responde: “Yo lo pensé un rato…”. Él se ríe y le retruca: “Mentira, no lo pensaste” Y agrega: “Me dijo que si al toque”.

Jazmín explica un poco el sentido del humor que los une: “Nosotros tenemos la capacidad de hacer humor con nuestras dificultades, desafíos y debilidades. Eso nos ayuda a ver la vida de una manera más positiva y alegre”, Por ejemplo, “novia-disca” significa, en la jerga de esta pareja: Novia de una persona con discapacidad. Atributo que la dota de reflejos rápidos para reaccionar ante situaciones que lo requieran.

La foto de la silla, donde se los ve riendo, también tiene su historia. Y Jazmín la cuenta: “Estábamos en Sierra de los Padres de vacaciones, recién salidos de la pileta. Yo quise sacarnos una foto y Fran  se negaba a que saliera la faja que lo mantiene fijo. Entonces se la saqué. En un segundo, el torso de Fran se fue cayendo hacia adelante y en ese instante lo agarré de la costilla para que no se caiga y justo una amiga nuestra nos tomó la foto. Es nuestra foto preferida”.

Tienen fecha para casarse el 12 de febrero de 2021. Ambos se ponen serios para hablar de todo lo que existe debajo de aquello que se ve. Lo que los ubica de frente ante cada adversidad, lo que los centra. La fe en Dios. Justo eso que ninguno de los dos negocia y a lo que ambos recurren. Fran habla, pero son los dos quienes lo dicen, en esa dupla que formaron donde no parece haber fisuras: “La fe tiene un  papel fundamental, porque el hecho de tener un conocimiento como el que tenemos, hace que  podamos ver las cosas de una manera distinta. Nosotros creemos que las familias no solo se forman en la tierra, sino que una vez que partamos de este mundo, es por toda la eternidad. Por eso es tan significativo el matrimonio para nosotros, dice él. Y ella agrega: “Además, los dos estamos enfocados en formar una familia, creemos en Dios. Eso es muy importante para nosotros

Jazmín y Franco. Franco y Jazmín. Ambos.

Una historia que quiebra barreras, prejuicios, paradigmas. Que rompe estructuras, que encierra pactos e intimidades. Que plantea interrogantes, pero al mismo tiempo los responde. Una historia de encuentros, de desencuentros, de caminatas y de sillas de ruedas. De futuro, de empuje, de ganas, de familia. Una historia de amor.

Una bendita historia de amor.

 

 

 

La página para seguirlos en IG es: @frazminfest

Franco: @djrengo

Jazmin: @jazbetti

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