Nebil Alabart hace un año que espera la respuesta del IOMA

Nebil Alabart perdió 90% del cuero cabelludo luego de su pelo se enganchara en una turbina de aire. Si bien hace un año que le pide a la obra social que autorice una cirugía reconstructiva sin obtener respuesta, recién luego de la exposición mediática, los responsables de su obra social se comunicaron con ella en busca de una solución.

 Nebil no recuerda cómo sucedió el accidente. No recuerda ni dónde fue, ni porqué estaba ahí, a pesar de no haber perdido el conocimiento. En diálogo con “el Retrato…” cuenta su historia: “Tuve el accidente el 25 de agosto de 2018. Una turbina de aire de inflables me succiono la.cabeza. No tengo recuerdos. No recuerdo cómo llegué ahí. Estaba en ese lugar y no sé cómo. No lo hablo porque fue tan traumático que prefiero no comentar. Me llevaron a la Clínica Colón. Nunca perdí el conocimiento pero no recuerdo. Me ingresaron y me hicieron los estudios para entrar en quirófano y me operaron el 27 de agosto”. 

Habla pausado, como si le costara volver a aquellos días :” Me realizaron un toilette e intentaron unir la mayor cantidad de piel. Pero me quedó una agujero de 20 x 18. El.cráneo al aire. Lograron reducir a un 15 x 18 la lesión. Quede internada con un casco y me volvieron a operar en septiembre. Para ayudarme a que mi cráneo realice una granulación y desarrollar un tejido para que la piel que iba a ser trasplantada pueda adherirse.”

Y la odisea de su vida, fue en aumento: ” Me realizaron unas microperforaciones en el cráneo y en diciembre volvieron a operarme. Desde agosto a diciembre utilicé venda casco para evitar infección. En diciembre me sacaron piel de la zona de la pelvis y me la pusieron en la cabeza y a mitad de diciembre me anunciaron que el trasplante funcionó. No lo rechacé.”

Hasta ese momento, todo parecía ir encaminándose: “Pase el 2019 tranquila y hasta junio de ese año no se podía hacer nada porque se tenían que asegurar que soportará el trasplante. En junio de 2019 el cirujano comienzo a darme las órdenes para empezar a autorizarlas y presente en IOMA todo el trámite. Quedó ahí. Podía tardar dos o tres meses. En octubre cuando fui me dijeron que no iba a salir y volví a presentar todo actualizado. Todo de nuevo hice y no tuve respuesta. En diciembre mandé carta documento. Tampoco tuve respuesta. Febrero y marzo volvi a mandar el trámite con presupuestos al día. Nunca tuve respuesta. En marzo fui a la Defensoría del Pueblo para poder acceder a un recurso de amparo porque después del accidente no tuve trabajo. No me toman porque no se arriesgan a que me tomé licencia para operarme. En la Defensoría inicie el trámite y arrancó la cuarentena. En mayo me llamaron para decirme que tenía que volver a presentar todo lo que presente en IOMA. Pero en cuarentena no se podía. No podía ir a la clínica y buscar todo. Nunca me atendían. Tenía que ir a todas las empresas para presentar todo y nunca tuve más respuesta.

Cabe señalar que la obra social e IOMA ante la exposición del caso en los medios, su Director se comunicó con ella para darle una buena noticia; “Me dijo que por la difusión, a más tardar la semana que viene me saldría la autorización. Estoy contenta pero aun no confio porque no tengo nada firmado.  No tengo asentado en ningún lado lo que él me dijo. No me dió un papel sellado. Tan solo espero que cumpla su promesa, y poder hacer uso de mi derecho. Nada más que eso.”

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