Mucho más que perros….

Fabiana Velez, Instructora Canina y especialista en perros de Intervenciones Asistidas y de Asistencia nos cuenta cuales son los beneficios de trabajar con animales en cuanto a rehabilitación y acompañamiento de personas con altas necesidades de apoyo.

Según el modelo social de la discapacidad, las causas que originan la misma son, en gran medida, sociales. Esto quiere decir, que entre la autonomía funcional de una persona y la sociedad, deben detectarse las barreras que impiden el desenvolvimiento de la misma y realizar los apoyos que cada uno necesite.  Fabiana sabe de esto y mucho. Preside la Escuela Canina Balto mdq Asociación Civil y se dedica a la selección y entrenamiento tanto de perros para asistencia como para Intervenciones Asistidas. En diálogo con “el Retrato …”  habló de la diferencia entre ambas situaciones.

“Tanto Santiago como yo formamos perros de Señal para personas sordas, perros para personas con movilidad reducida, y para personas con Tea (Trastornos del Espectro Autista). Comencé a trabajar en intervenciones en el año 2012. Y específicamente trabajamos dos conceptos. Por un lado tenemos los perros de intervenciones asistidas. Estas perras que trabajan conmigo, son Moka (la Golden) y Kiwi, que es una mestiza de Golden. Y acabo de incorporar una chihuahua que está en entrenamiento. Las otras dos perras ya están operando. Estas perras me acompañan a mí. Soy su guía canino. Y realizamos intervenciones en diferentes lugares. “.

El beneficio de los animales puestos al servicio de la discapacidad, en este caso, es incuestionable. La bibliografía que apoya estos avances es contundente, pero Fabiana asegura que en muchos espacios prima la desinformación “Los campos son muchos  y acá no hay tantas puertas abiertas. Yo trabajo mucho afuera pero no pierdo la esperanza. Pasa por el desconocimiento. Yo quisiera tener una entrada mucho mayor a otros lugares. A veces no se puede por falta de conocimiento, por no saber qué puede hacer el perro, como se va a comportar o si puede transmitir alguna enfermedad. De a poco se va conociendo lo que pueden hacer. ”

Y continúa su relato, adentrándose en la modalidad de trabajo “Lo que hacemos es ir a distintos lugares y ONGs. También vamos a hogares de ancianos. Hay espacios que tienen algunos acompañantes terapéuticos y también podemos ir.  En el área de las intervenciones asistidas,  realizo un trabajo interdisciplinario y llevo la conducción del manejo de alguna de mis perras y donde un profesional de la salud o de la educación nos acompaña y plantea los objetivos a trabajar. En base a eso yo veo cuál va a ser la intervención de la perra para obtener un posterior beneficio. El perro es un motivador incondicional. Siempre hemos tenido resultados impecables y eso nos da ganas de entrar a más lugares. Sabemos la función que tienen y lo que pueden llegar a hacer, los beneficios que pueden obtener los pacientes son muchísimos.”

El aislamiento social preventivo y obligatorio, la obligó a postergar alguno de sus proyectos: “Tenía pensado un proyecto que consistía en poder ingresar a Inareps. Había hablado con la directora y estaba todo listo, pero sucedió lo de la pandemia. La intención de ella es trabajar con las personas internadas en cama, donde no parece haber mucha reacción y que están en rehabilitaciones complejas. A ella le gusto mucho la posibilidad del perro. Funcionan como motivadores, como motores. Para eso pensé en la chihuahua de pequeño porte. No podría subir a una cama a una golden de 45 kilos.”

Y continúa su relato; “Dentro de las intervenciones trabajo con todo tipo de discapacidad”. Luego explica la diferencia entre los perros de intervención y los de asistencia: “Los perros de intervención viven con sus guías caninos. Viven conmigo. Los llevo, están entrenados en obediencia y en habilidades para formar parte de un equipo terapéutico y realizar las intervenciones. Entonces trabajan con diferentes poblaciones y regresan a casa conmigo. Los perros de asistencia son perros seleccionados y entrenados para que asistan a una persona con una discapacidad. En nuestro caso, entreno perros para personas sordas, los perros señal. Personas con movilidad reducida y para personas con autismo. Realizamos el entrenamiento dependiendo la necesidad que va a tener el usuario para que lo asista. En el caso del perro señal, nosotros le enseñamos que avise sonidos que su usuario no pueda escuchar. En el caso de movilidad reducida es más complejo. Porque es un perro que tiene que caminar a la par de una silla de ruedas, o desvestir al usuario, abrir y cerrar puertas, prender y apagar luces, abrir un cajón. Es más complejo. Y en el caso de autismo, es un entrenamiento que lleva más o menos dos años. Yo estoy en este momento con una cachorra de siete meses entrenando para una nena de seis. Y va a llevar tiempo porque necesitamos ciertos comportamientos para que sea un perro de asistencia. Tiene que tener buen comportamiento urbano, cumplir normas en la casa, saber cómo va a contener al usuario. Esas son las dos modalidades que llevamos.”

Acerca de cómo se comunican las familias o instituciones con ella, es muy clara; “Las familias o las instituciones siempre llegan por las redes sociales o por conocidos. Recibo muchos llamados porque mi telefono es público. Realizo entrevistas para conocer las necesidades y determinar si es viable tener un perro de asistencia o en caso de las instituciones, si es posible iniciar intervenciones en el lugar. El trabajo de las Intervenciones Asistidas es social, siempre que la institución no sea lucrativa. El entrenamiento de los perros de asistencia también es gratis.

Face: Fabiana Velez

Instagram: @intervencionesasistidas, @fabybaltomdq

 

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