No se entiende lo que pasa

(Por Mónica Lence) Prender la tele es hablar de número de contagios y muertos. Estadísticas y curvas. Tapabocas. Negocios cerrados. Gente faenando animales a la vera de la ruta 2. Un poder legislativo parecido a una escribanía. Un presidente gobernando mediante DNU. Una justicia paralizada. Presos en las calles y ciudadanos presos. O era al revés…no entendí aquello.

Ciudades de más y de menos de 500 mil habitantes. Que van abriendo la cuarentena según sus méritos. O los méritos de los que se creen en poder de juzgar los méritos ajenos, especulando por poder político a futuro pero diciendo que lo hacen por nuestro bien.

Prender la tele es ver tumbas abiertas en alguna parte del mundo. Hospitales que esperan enfermos. Pasillos vacíos. Insumos que hay. No, no, que no hay. Precios que suben. Gente que busca cigarrillos en todos los kioscos del mundo. Gente que come de más y gente que no tiene qué comer.

Las cadenas por Whatsapp son como prender la tele pero a un zapping más veloz. Mensajes de un fulano que le dijo a otro fulano que en un supermercado los cajeros estan enfermos. Mensajes que dicen que los demás no dicen la verdad. Que los muertos son más. Que son menos.

Que los test dan positivos pero después negativos. Que en Mar del Plata hubo ocho casos positivos pero que no contagiaron a nadie. Positivos que al otro día se negativizaron. Positivos que dieron positivo justo el día que se probaba una apertura de cuarentena de una ciudad que no es del signo político del oficialismo.

Raro. Contradictorio. Extraño.

Que la culpa es de fulano. O de mengano. Que en el Barrio Centenario hay un caso pero no, no, que es falsa alarma.

Que el tapabocas sirve, si, no, más o menos. Que la gente cobró el IFE. Que no, que no cobraron. Que se le baja el 25% del sueldo a menganito. Que los políticos siguen cobrando lo mismo. Que eso que acabo de decir es mentira. O no. Quizás es verdad.

En los medios, en las redes, todo junto. Y a eso, ver caer a los amigos. Que pusieron el peso en el negocio que el virus se comió. O que se comió alguien, con la excusa del virus. Porque no sabemos nada.

Solo gente que sale a remar con lo que tiene. Llevando todo a domicilio. Con el veinte o el treinta por ciento de descuento en efectivo. Ropa. Lo que puedas, lo que quieras, lo que tengas. Gente que está lejos de su gente. Gente que no entiende como no entiendo yo.

Entonces…cuando les digo que no quiero saber…es porque no quiero saber. Porque no se puede saber. Porque todo y nada es verdad hoy.

Entonces hay que parar. Parar con la desinformación. Con el chusmerio berreta. Parémoslo nosotros. Preguntemos, antes de mandar un audio contando muertos: Es productivo mandarle a una persona que está trabajando para ganarse la vida…un resumen acerca de todo el mal que nos espera a la vuelta de la esquina?

Es necesario? Qué ganamos? La primicia del que cree que sabe algo que el otro no sabe? Primerear al otro en el chusmerio? Para qué?

Guardemos silencio al menos. Si no queremos abrazar al que sufre en serio con el respeto de la palabra justa, guardemos silencio…Basta de ser parte de noticias sin fundamentos. Nunca vamos a saber qué hay detrás de todo esto. Ninguno de nosotros.

Solo podemos intentar no ser parte. Del que miente. Del que jode. Del que se aprovecha. Del que manipula. Del que usa al virus para su conveniencia.

Acabo de ver imágenes de tumbas que se están cavando en Chile supuestamente para recibir a los muertos. Me resisto a cavar con rumores nuestras tumbas. Paremos las cadenas sin sentido. Paremos la transmisión de información sin asidero.

Por el bien de todos.

Powered by keepvid themefull earn money