Los rugbiers Juan Pablo Guarino y Alejo Milanesi recuperaron la libertad, sus restantes compañeros presos

Juan Pablo Guarino y Alejo Milanesi, dos de los 10 rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche de Villa Gesell, recuperaron la libertad este lunes por la tarde, pero seguirán vinculados a la causa. En tanto, la fiscal Verónica Zamboni pidió la prisión preventiva de los otro ocho rugbiers detenidos por el homicidio agravado de Fernando Báez Sosa, ocurrido el 18 de enero último en las inmediaciones del boliche Le Brique en Villa Gesell.

Acompañados por el defensor Hugo Tomei (quien asumió la defensa de los 10 rugbiers acusados), Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino (FOTO) salieron a las 15.25 de este lunes de la Unidad Penal 6 de Dolores y abordaron una poderosa camioneta para alejarse de la zona y encontrarse con sus respectivos familiares, oriundos de la localidad bonaerense de Zárate,

Ninguno de los jóvenes realizó declaraciones a la prensa que los esperaba en la puerta de la cárcel y sólo el padre de uno de ellos, Raúl Guarino, manifestó en un contacto telefónico que se “hizo justicia” con su hijo.

Las liberaciones de ambos rugbiers fueron dispuestas por el juez de Garantías de Dolores David Mancinelli, luego de que la fiscal de Villa Gesell a cargo de la causa, Verónica Zamboni, fundamentara ese pedido con que ninguno fue reconocido en las ruedas de personas y por el “beneficio de la duda”.

“A la luz del resultado negativo de la diligencia de reconocimiento de personas en relación a los encausado Guarino y Milanesi, ésta Titular de la Vindicta Pública, entiende que debe cesar la medida de coerción personal que pesa sobre ellos”, señala Zamboni en el dictamen.

La fiscal afirma que “si bien se ha acreditado que los co-encausados estuvieron con los demás esa noche, hasta la actualidad se han llevado a cabo innumerables medidas de investigación que no han permitido vincularlos a la muerte de Fernando”.

“Ha variado mi convicción en cuanto a la participación de éstos dos imputados en el homicidio endilgado”, señala Zamboni en otro tramo del escrito y recuerda que “toda duda en el proceso debe ser valorada a favor de los imputados, conforme las garantías constitucionales que deben respetarse en el proceso”.

Respecto de Milanesi, afirma la fiscal que ninguno de los testigos “lo han podido reconocer ni como agresor de la víctima, ni de ningún otro amigo de Fernando” y que “solo uno de ellos lo vio parado en las inmediaciones” pero “sin participar en la gresca”.

Además, explica que si bien Milanesi presentaba lesiones en sus manos, “no pudieron acreditarse fehacientemente que guarden vinculación con la presente pesquisa”.

En relación a Juan Guarino, la fiscal señala que “si bien el mismo se halla filmado saliendo del bailable Le Brique (…), nada lo ubica en la agresión misma a Fernando” y en ese sentido recordó “el resultado negativo de la totalidad de los reconocimientos en rueda de personas desarrollados” y que “un solo testigo lo ubicó en las inmediaciones del lugar”.

“Ningún registro fílmico de los aportados, lo ha grabado agrediendo a alguna persona, sino solo caminando”, dice la fiscal.

También manifiesta que “analizada la lesión que presentaba el día de su aprehensión -una posible quemadura en su mano- no ha podido acreditarse hasta el momento que se vincule y/o guarde relación con el hecho”.

Por último, Zamboni señala que la libertad de Guarino y Milanesi “de ningún modo implica su desvinculación del proceso” en el que restan diligencias a desarrollar y pidió que estén a disposición de la Justicia hasta que termine el proceso.

Pedido de preventiva para los otros ocho 

En tanto, la titular de la UFI 6 descentralizada de Dolores, con asiento en Villa Gesell, Verónica Zamboni, solicitó que se “convierta en prisión preventiva la detención que vienen sufriendo los imputados Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Ciro Pertossi, Máximo Thomsen, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz”.

En el requerimiento de la preventiva, la fiscal estableció que el pasado 18 de enero, entre las 4:41 de la madrugada y las 5:00, en la intersección de Avenida 3 entre el Paseo 102 y la Avenida Buenos Aires, Thomsen y Pertossi, “habían acordado previamente darle muerte a la víctima Fernando Báez Sosa, se abalanzaron sobre éste, para así agredirlo físicamente primero por detrás, todo ello en forma premeditada y con el fin de darle muerte, en circunstancias en que éste se hallaba parado junto con unos amigos en la vereda situada frente al local bailable Le Brique”.

Tanto Thomsen como Ciro Pertossi fueron considerados coautores de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas. El resto de los imputados están acusados de ser partícipes necesarios.

Entre otros puntos, la fiscal puso especial atención al momento en el que la infantería identifica a parte de la patota en la vía pública tras haberle propinado la paliza a Fernando. En ese punto, destaca que los rugbiers pretendieron ocultar las manchas de sangre que tenían en sus manos. Tal como se desprende del registro de cámaras de seguridad de un negocio, Ciro Petossi, es observado “chuparse los dedos -presuntamente con sangre para no ser descubierto e identificado por el personal policial como agresor; no detectando en ése momento el personal de Infantería que efectivamente se trataba de los presuntos autores del homicidio”.

Mientras tanto, algunos de los restantes sospechosos intentaban esconder lesiones de sus manos metiéndoselas en el bolsillo. Además, la fiscal describió que los agresores grabaron en varios tramos la golpiza: cómo se acercaban para golpearlos, cuando empezaron a pegarle de sorpresa y el momento en que abandonaron el lugar.

Durante el ataque, los amigos de Fernando declararon que escucharon cómo le gritaban: “Dale cagón, levántate” o insultos tales como “negro de mierda”. En ese instante, breve, pero letal, le propinaron una lluvia de patadas y golpes de puño. Las patadas fueron descritas por los testigos como puntinazos sobre la cabeza de la víctima mientras los atacantes la sostenían con alguna de sus manos.

Otro de los amigos de Fernando que también fue agredido y que producto de esos golpes no pudo intervenir en la paliza que recibía la víctima, recordó que el ataque recién frenó cuando los gritos de las personas que estaban alrededor advirtieron que estaban por matarlo: “Una mujer cruza desesperada diciendo que dejen de pegarle porque lo iban a matar, ahí los agresores se empiezan a asustar porque la gente les empieza a gritar y se alejan”, según precisó.

No conformes, los rugbiers abandonaron la escena con Ciro Petossi a la cabeza quien arengaba: “Dale, cagones vengan”. “El resto del grupo estaba atrás de él, si bien no decían nada, su mensaje corporal era que estaban dispuestos a pelearse. Estaban con los puños cerrados, el pecho inflado, y un movimiento ascendente y descendente de sus brazos como convocando a que alguien los busque”, fue otro de los testimonios que describió la escena.

Segundos antes, Fernando había entrado en shock neurogénico debido a traumatismo grave de cráneo, por las lesiones internas y externas que padeció y sufrió un paro cardíaco.

Así las cosas, el fiscal general de Dolores, Diego Escoda, aseguró este lunes por la mañana de este martes que Milanesi y Guarini “permanecerán sometidos a proceso” mientras se esperaba su inminente liberación, la que finalmente sucedió este mismo lunes por la tarde. Por su parte, el juez de Garantías de Villa Gesell​, David Mancinell, ya convalidó el pedido de la fiscal elaborado en una requisitoria de más de 250 páginas.

Fuente: elciudadanoweb.com

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