La Unión Civica Radical presiona a Mauricio Macri para asegurarse cargos en el Congreso

Los radicales aceptaron a Miguel Pichetto como compañero de fórmula pero quieren garantías de sumar poder si Macri es reelecto y presionan para asegurarse cargos legislativos en diciembre.

El debate lo abrió Alfredo Cornejo, presidente de la UCR y el único dirigente que resistió a Pichetto como candidato a vice. Cedió ante la presión de Ernesto Sanz y Gerardo Morales, activos promotores de su incorporación, que lo obligaron a almorzar con el rionegrino.

Como premio, quiere asegurarse la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación, la vacante más codiciada por el temprano anuncio de Emilio Monzó de no renovar su banca, aunque con la reciente peronización del oficialismo se especuló con que reviera su decisión. Le quedan 9 días.

En el verano, Peña y Macri dejaron trascender que si continúan en la Casa Rosada la oficina de Monzó la ocupará el ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo, que integrará la boleta de la provincia de Buenos Aires. En las últimas horas le avisaron a Cornejo que nada cambió y que si se decide a ser candidato por Mendoza no imagine grandes cargos.

Otro diputado inquieto por sumar poder es el tucumano José Cano, interesado en ser jefe del interbloque en lugar de Mario Negri, que aún debe resolver la interna de Córdoba para reelegir.

En el Senado la UCR avanza más fuerte. Con la segura salida de Federico Pinedo, que le cederá su lugar en el Senado a Martín Lousteau, queda vacante la presidencia provisional, el tercer lugar en la línea sucesoria del país. El economista no tiene chances, porque en el Senado funcionan las jerarquías: los recién llegados con suerte consiguen un despacho grande.

Los radicales, socios fundadores de esa institución, aceptan sus costumbres y ya anotaron dos figuras para reemplazar a Pinedo: el formoseño Luis Naidenoff y la tucumana Silvia Elías de Pérez. Naidenoff es jefe del interbloque Cambiemos y si asciende a presidente provisional, Elías de Pérez pedirá el bloque.

En la Cámara empezó a hacerse sentir un reclamo por sumar mujeres en lugares de poder: en febrero la radical Pamela Versay reemplazó a Juan Carlos Marino como vice primero.

Y el martes las senadoras del PJ pidieron sumar un representante de género entre las nuevas autoridades del bloque, consumado la salida de Pichetto. Si logran que no haya una mujer en la presidencial del Senado, Cambiemos deberá compensarla con algún cargo.

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