Egipto declara la guerra al salvaje acoso que sufren miles de turistas

El régimen egipcio se ha propuesto acabar con una de las “torturas “más habituales de los turistas que peregrinan por el país, el salvaje acoso y placaje al que les someten los comerciantes. Una reforma legal, recién aprobada por el Parlamento egipcio, multará a quienes hostiguen a los extranjeros durante su viaje por la tierra de los faraones.

 El castigo está incluido en una enmienda a la ley que protege las antigüedades del país y contempla una multa de entre 3.000 (unos 139 euros) y 10.000 libras egipcias (unos 463 euros) a todos aquellos que “acosen a los turistas en museos y sitios arqueológicos con la intención de mendigar, ofrecer o vender un servicio o bien“, establece la norma

.Algunos diputados, secundados por el ministro de Antigüedades Jaled el Anani, abogaron por cuantías aún mayores, alrededor de las 20.000 libras egipcias para erradicar la lacra de mercaderes que asaltan a los turistas en los bazares cercanos a los monumentos o les persiguen durante su visita a las majestuosas pirámides deGiza a lomos de un camello o caballo

La medida, sin embargo, no ha estado exenta de polémica incluso entre las bancadas del parlamento, una cámara ocupada por leales al presidente Abdelfatah al Sisi, que el pasado marzo logró cómodamente su segundo mandato. “No existe este tipo de castigo en ningún otro país y la dureza del mismo no erradicará el fenómeno. Hay que aumentar la sensibilización social sobre las molestias que causan estos actos para que acaben de una vez”, manifestó el presidente del hemiciclo Ali Abdul Aal

.Entre quienes apuestan por “mano de hierro“, figura el mediático arqueólogo Zahi Hawass. “La multa no es suficiente. Habría que haber fijado, además del castigo, penas de cárcel porque esta gente perjudica los ingresos del país”, declaró el ex ministro de Antigüedades durante una entrevista a una televisión local.

. La mayor incógnita ahora es si la policía turística podrá lidiar con quienes se buscan la vida ofreciendo con insistencia servicios turísticos.El país árabe trata de limpiar su imagen en plena recuperación del turismo de masas, un sector clave arrasado por los siete años de agitación política que sucedieron al ocaso de Mubarak.

El Parlamento también respaldó de manera preliminar una reforma de la norma que protege las antigüedades del país para imponer penas más duras contra quienes expolien o dañen el vasto patrimonio del país. “Queremos aumentar el castigo especialmente en los casos referidos al tráfico ilegal de antigüedades. La pena máxima propuesta es la cadena perpetua”, avanzó Al Anani en una entrevista .

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

Powered by keepvid themefull earn money