El proyecto sobre el aborto será presentado el próximo 6 de marzo en el Congreso

BORTOA

El Gobierno de Mauricio Macri dio libertad de acción a sus legisladores para debatir un proyecto parlamentario para legalizar el aborto, una decisión que fue aplaudida por organizaciones de derechos humanos y de género, pero que cuenta con el rechazo de la Iglesia católica.

El presidente Mauricio Macri, al igual que su antecesora y actual senadora opositora Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), se manifestaron en contra del aborto libre en la Argentina.

Sin embargo, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, informó a los jefes parlamentarios de la coalición gubernamental de centroderecha Cambiemos que el Gobierno “no va a obstaculizar” la discusión del tema, uno de los principales reclamos de los movimientos feministas.

Hasta el momento, la legislación argentina permite el aborto en casos de violación y de peligro para la vida o la salud de la mujer.

Seis veces en los últimos 11 años fracasó en el Parlamento argentino el tratamiento de una ley que legalice el aborto. El nuevo proyecto será presentado el próximo 6 de marzo y se estima que en la Cámara baja habría espacio para debatirlo, mientras que el escenario se ve más complejo en el Senado, donde hay mayor resistencia.

El proyecto de aborto recibe apoyo de legisladores de casi todos los partidos políticos, atraviesa transversalmente todo el arco ideológico, pero también encuentra duros opositores en los sectores más conservadores y la Iglesia. La influencia del papa Francisco, el argentino Jorge Bergoglio, podría tener un peso importante en el debate.

El presidente provisional del Senado, el oficialista Federico Pinedo, afirmó hoy que está “en contra del aborto”. “No encuentro diferencia entre terminar una vida después o antes del nacimiento”, aseguró. El jefe del interbloque de diputados del Justicialismo, Pablo Kosiner, sumó su rechazo: “No estoy a favor de la despenalización total del aborto”.

52.000 abortos clandestinos al año

Según estadísticas oficiales, cerca de 522.000 argentinas deciden cada año interrumpir su embarazo por medio de abortos clandestinos. Esta práctica genera el 14 por ciento de las muertes por maternidad.

La directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Fabiana Tuñez, afirmó  que “es un paso fundamental, histórico, que se abra la posibilidad de debatir”. “Es un signo de madurez de nuestra democracia y de convicción de que el diálogo y la construcción de consensos son el camino para generar las mejores políticas públicas para toda la sociedad”, declaró la funcionaria al diario “La Nación”.

Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Genero (ELA), consideró “muy auspicioso que los partidos políticos den libertad a sus integrantes para que las mujeres y los varones que acompañan esta posibilidad de mejorar las condiciones para el acceso al derecho al aborto puedan expresarse libremente”.

Varios altos funcionarios gubernamentales, como el ministro de Educación nacional, Alejandro Finocchiaro, reconocieron que están en contra del aborto pero respaldan la decisión presidencial de habilitar el debate parlamentario.

El lunes varios miles de personas se manifestaron frente al Congreso en Buenos Aires para reclamar el aborto libre, gratuito y seguro. “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir” fue la consigna impulsada por las organizaciones que integran la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina.

La diputada oficialista Carmen Polledo, que presidirá la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, se reunió con el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, para trabajar en herramientas que permitan un “abordaje integral” de la discusión sobre el aborto.

La idea del oficialismo es acompañar el debate con una serie de propuestas para que la interrupción voluntaria del embarazo “no se presente como la única alternativa”.

Se trabaja en una propuesta para simplificar el trámite de adopción y en otra para respaldar económicamente a las mujeres embarazadas que desean abortar ante el temor que les genera la dificultad para mantener al hijo en camino. La idea es potenciar la asignación universal por embarazo que cobran las mujeres de bajos recursos desde las 12 semanas de gestación.

Powered by keepvid themefull earn money