Estados Unidos ejecutará a tres presos en un día por sus brutales crímenes

asesinos

En lo que va del 2018, la justicia de Estados Unidos ha realizado tres ejecuciones, pero la cifra podría duplicarse en estas horas si se llevan adelante las penas capitales programadas para tres presos de Texas, Florida y Alabama, todos por asesinatos cometidos entre 1987 y 2003.

La última vez que Estados Unidos vio tres ejecuciones en un mismo día fue el 7 de enero de 2010, con las muertes de Vernon Smith en Ohio, Kenneth Mosley en Texas y Gerald Bordelon en Luisiana. Años atrás era algo habitual que varias ejecuciones ocurriesen en el mismo día, pero con la actual agonía de la pena capital en Estados Unidos, es raro que coincidan en una misma semana.

Violación y asesinato en un bosque

El estado de Florida ejecutará a Eric Branch, de 47 años, por la violación y asesinato de una estudiante en 1993.

Branch asaltó a Susan Morris en el estacionamiento de la Universidad del Oeste de Florida, la llevó a una zona boscosa donde la violó y asesinó, y luego huyó con el vehículo que robó a su víctima al estado de Indiana, donde fue detenido días después.

La defensa de sus abogados es que Branch tenía 21 años en el momento del crimen, una edad que consideran cognitivamente comparable con la de un menor. El sujeto ya había sido procesado por haber abusado sexualmente de una adolescente de 14 años en Indiana.

La muerte de Morris impulsó una campaña para iluminar las zonas oscuras de la universidad y la creación de un servicio de escoltas para que las mujeres no caminen solas en horario nocturno.

El cáncer le podría alargar la vida

En Alabama, por otro lado, está prevista la ejecución de Doyle Lee Hamm, un reo de 61 años condenado a muerte por asesinar al recepcionista de un motel durante un atraco en 1987.

Hamm padece cáncer linfático y cerebral, por lo que sus abogados están usando esta carta para tratar de impedir su ejecución este jueves. Según argumentan, una inyección letal sería tortura, ya que sus venas son de difícil acceso por su deteriorado estado. Sin embargo, un tribunal determinó que la aguja podría ser aplicada en sus piernas o pies, en lugar de sus brazos o manos, como es habitual.

Será la Corte Suprema la que en última instancia decida su suerte.

Un hombre pide clemencia para el asesino de su familia: su propio hijo

Finalmente, el estado de Texas pretende ejecutar a Thomas “Bart” Whitaker por los asesinatos en 2003 de su madre, Patricia Whitaker; de su hermano, Kevin Whitaker; y el intento de asesinato de su padre, Kent Whitaker.

“Bart” Whitaker, de 38 años, contrató a su amigo Chris Brashear para que asesinase a la familia completa y cobrar así los 1,5 millones de dólares del seguro.

La ejecución, sin embargo, está en entredicho porque el padre de Bart, el único sobreviviente del ataque, ha liderado durante este tiempo una campaña para que a su hijo se le conmute la pena de muerte a una cadena perpetua.

Durante siete meses, Kent Whitaker vivió con Bart ignorando que él era responsable de la muerte de su esposa e hijo, mientras los policías avanzaban en la investigación.

Con las evidencias a punto de ponerse en su contra, el homicida huyó en julio de 2004 a México, con un nombre falso. Un año después, uno de sus cómplices confesó todo. En septiembre de 2005 el fugitivo fue detenido y extraditado a Estados Unidos.

En una decisión muy inusual, la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas recomendó al gobernador, Greg Abbott, que efectivamente use su autoridad para conmutar la pena de Whitaker. Abbott, que en sus tres años como gobernador ha permitido 30 ejecuciones sin intervenir en ninguna, dijo que el caso “merece una consideración muy seria” por su parte.

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