Rebeldes sirios derriban un avión ruso y matan al piloto en el norte de ese país

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Un grupo de milicianos rebeldes han derribado un caza de la aviación rusa en el norte de Siria  en la tarde de ayer, ha informado  el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Una serie vídeos en Internet confirman la noticia.

En uno de ellos, en el que aparece envuelto en llamas el fuselaje de lo que un experto militar considera un avión tipo Sujoi-25, puede apreciarse la estrella roja identificativa de la Fuerza Aérea Rusa. Es el primer avión de Rusia derribado desde el inicio de la campaña de Moscú en Siria, en septiembre de 2015.

De acuerdo con el Observatorio y otras fuentes, el piloto de la nave pudo eyectarse antes de estrellarse, pero fue matado a tiros después por combatientes opuestos al Gobierno de Bashar Asad. El Frente al Nasr, un grupo armado vinculado al Ejército Libre de Siria, ha reivindicado el derribo del caza con un vídeo del momento del ataque publicado en las redes sociales.

El avión cayó cerca de Saraquib, provincia noroccidental de Idlib, en una zona que lleva más de un mes bajo intensos bombardeos aéreos oficialistas.

Se desconoce el tipo de arma con el que han dado caza al aparato. Se sabe que la oposición armada cuenta con una cantidad limitada de misiles antiaéreos. En cuanto al piloto, un vídeo que ha circulado en los últimos minutos, no verificado independientemente por este periódico, muestra un cadáver al que los milicianos que lo rodean, entre jaleos, llaman “ruso”.

Rusia, prácticamente sin bajas

El Sujoi 25 es un cazabombardero diseñado para castigar objetivos de proximidad. Desde finales de diciembre, el objetivo de la flota rusa es el sur de Idlib, donde una amalgama de milicias, siendo la más fuerte el grupo fundamentalista islámico Comité para la Conquista del Levante, se disputan el dominio del área mientras confrontan avances significativos de los leales a Asad. Los ataques aéreos rusos y sirios han matado a docenas de civiles en Idlib y han provocado más de 270.000 desplazados, según la ONU.

El Observatorio había informado previamente de más de 35 ataques aéreos en las inmediaciones de Saraquib, ocurridos a última hora del viernes. El Comité, próximo ideológicamente a Al Qaeda, ha alegado que aviones de guerra rusos y sirios, así como helicópteros de combate, han estado descargando bombas en el casco urbano de Saraquib y en la próxima Mardij a lo largo del sábado. Naciones Unidas estima que 2,6 millones de personas moran Idlib en estos momentos, muchas de ellas desplazadas a su vez de otras zonas de Siria.

Desde el inicio de su intervención armada en Siria, del lado de Asad, la Fuerza Aérea Rusa apenas ha sufrido bajas, y éstas han sido mayormente por motivos propios. A finales de 2016, un Su-33 y un MiG-29K fueron siniestrados operando desde el portaaviones Almirante Kuznetsov.

El derribo más significativo en el contexto de la sangrienta guerra siria fue el de un Su-24 ruso, por misiles de un F-16 del ejército turco sobre la frontera turcosiria, el 24 de noviembre de 2015. El incidente vino acompañado del derribo de un helicóptero que acudía al rescate de los supervivientes. Un empleado y un piloto murieron. La acción provocó un cisma profundo entre Turquía y Rusia que tardó más de un año en cerrarse, y que ha costado a Ankara pérdidas millonarias y una redefinición de su política en Siria.

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

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