Merkel y Schulz intentan superar “grandes obstáculos” para el acuerdo de gobierno

La canciller alemana y líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU),Angela Merkel sigue intentando llegar a un preacuerdo para la formación de Gobierno con los socialdemócratas (SPD) de Martin Schulz que ahuyente el fantasma de nuevas elecciones y asegure al país una legislatura estable. Para Merkel sería la cuarta y posiblemente la última.

El plazo de cinco días que la canciller, Schulz y el primer ministro bávaro, Horst Seehofer, se dieron para intentar cribar el terreno que les separa programáticamente debía terminar anoche con una declaración conjunta. Era de prever que “las conversaciones de sondeo” como se les ha llamado para diferenciarlas de la negociación pura y dura que pueda venir después, continuarían hasta bien entrada la noche.

ç La última jornada de esta ronda exploratoria, en la que han participado 13 delegados por partido, arrancó con unas declaraciones de Merkel y Schulz advirtiendo de la dificultad del trabajo que aún tenían por delante.

“Será un día difícil. Hay grandes obstáculos a superar. Nosotros pondremos todo lo que esté en nuestras manos para lograr compromisos pero también tenemos que garantizar que la política que hagamos sea adecuada para Alemania”, dijo Merkel curándose en salud y sin entrar en detalles, cumpliendo el acuerdo de confidencialidad al que llegaron los todavía socios en un Gobierno saliente pero sin fecha de caducidad, aunque hay consenso en que la interinidad abierta tras las elecciones del pasado mes de septiembre debería acabar como muy tarde en Semana Santa.

Los “grandes obstáculos” referidos por Merkel y a los que también aludió Schulz son conocidos. Anidan, básicamente, en las políticas de Sanidad, Familia, Fiscal, Energía, Refugiados y Europa, la gran apuesta del ex presidente del Parlamento Europeo y posible caballo de Troya con el que vencer la fuerte resistencia que existe en su partido a reeditar la gran coalición. Schulz someterá a votación de las bases el 21 de enero los frutos logrados en esa ronda y trazará las líneas maestras que, a su juicio, podría imponer la socialdemocracia en una nueva gran coalición.

En una entrevista con el semanario Spiegel, el joven dirigente ha llamado a la movilización contra la gran coalición. “Todavía es posible pararla y vamos a hacerlo porque lo que está en juego es la existencia del partido“. Para Kühnert y no es el único que así lo piensa, el SPD necesita renovarse y eso sólo puede hacerse lejos de la larga sombra de Merkel, en la oposición.

Schulz viajará la semana próxima a los bastiones Jusos y a las agrupaciones donde la resistencia a repetir Gobierno con Merkel es recalcitrante, lo que en sí mismo revela su voluntad de sacar adelante un proceso en el que, como la canciller, también se juega una parte de su futuro político. De ahí su insistencia en acentuar el perfil del SPD y el suyo propio con más políticas sociales y más Europa. “Tenemos claro que debemos impulsar un nuevo auge de la UE”, ha repetido Schulz, que liga esa renovación al presidente francés, Emmanuel Macron.

“El presidente Macron ha hecho una serie de propuestas para la renovación y el fortalecimiento de la UE que hasta ahora no han recibido una respuesta de Alemania”, ha lamentado Schulz, en cuya opinión, los grandes retos actuales -desde la crisis migratoria hasta la cohesión social- sólo se pueden enfrentar con respuestas europeas.

En el partido de Merkel, el europeísmo es más selectivo y las propuestas de Macron se reciben con escepticismo soterrado, sobre todo en lo referente a la creación de la figura de un ministro de Finanzas europeo y la elaboración de presupuesto único. En el caso de la CSU hay directamente rechazo. La consigna es “no” a los “Estados Unidos de Europa” que propone Schulz. No a una mayor integración. La UE que quiere el partido que ha gobernado hegemónicamente el “Land” de Baviera, el más rico de Alemania, desde la postguerra es una Europa de las regiones.

Según las informaciones que se han ido filtrando estos últimos días pese a ese pacto de silencio, los todavía socios de gobierno, habrían acordado subir el monto de ingresos a partir del cual se aplica la tarifa impositiva máxima del 42%, de los actuales 54.000 euros anuales a 60.000 euros. El SPD insiste, no obstante, en elevar el llamado “impuesto para ricos” -ingresos a partir de los 250.000 euros al año- del actual 45% al 48%.

Los liberales del FPD, socios fallidos en la primera tentativa de Merkel para formar gobierno, han reaccionado a esa información con despecho. La canciller al parecer se negó a revisar ese objetivo de emisiones con su célebre coletilla “nosotros lo conseguiremos”.Dada la necesidad de acuerdo, es posible que no sea el único agravio comparativo.

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

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