Tres muertos y aldeas evacuadas por los incendios que se extienden por Portugal

incendio

Ni julio ni agosto: octubre y, concretamente, el domingo día 15, será recordado en Portugal como el peor día del año por su número de incendios forestales. Son más de 440 incendios, carreteras y autopistas cortadas, bomberos y civiles heridos, y varias aldeas evacuadas por el peligro de las llamas que se expanden con temperaturas superiores a 30 grados, una humedad inferior al 20% y unos vientos que llevan el drama de una parte a otra del país. A medianoche, las autoridades anunciaron que en los incendios habían muerto tres personas.

De los 443 incendios, continuaban en activo 108 a medianoche del domingo al lunes en los que estaban trabajando más de 5.000 bomberos. “Todos los medios de que dispone el país están trabajando para la extinción”, ha declarado la directora de Protección Civil, Patrícia Gaspar, que no espera que la extinción de todos los fuegos ocurra antes del martes. Todo el centro y el norte del país está en alerta roja.

Los incendios más graves del país, como está ocurriendo durante esta nefasta temporada, se agrupan en el centro, en las sierras que rodean a Coimbra, aunque la oleada de incendios se extiende por Valença, Sertã, Viana do Castelo, Braga, Viseu, Monção. Hasta 17 bomberos y seis civiles han sufridos quemaduras y diferentes accidentes en la extinción de los incendios, aunque ninguno de ellos de gravedad, según el informe de media tarde.

Durante el día, una quincena de carreteras quedaron cortadas, sobre todo en el norte. La autopista del Norte, la N1, fue cortada en los dos sentidos entre Mealhada y Albergaria; también en los dos sentidos la A11 entre Figueiredo y Braga. Un camping de Figueira da Foz fue desalojado por riesgo de que llegaran las llamas y también varias aldeas.

El secretario de Estado de Administración Interna de Portugal ha anunciado a primera horas de la noche del domingo que la mayoría de los incendios habían sido provocados, ya que se han producido en terrenos de pastoreo y justo un día antes de que se anunciase la llegada de la lluvia. La directora de Protección Civil anunció a medianoche que en el incendio de Penacova (Coimbra) habían muerto dos personas y otra en Sertã (Castelo Branco).

A medianoche, grupos de personas se habían refugiado en estaciones de servicio porque no podían continuar viajando con sus coches al encontrarse las carreteras cortadas. La policía les escoltó hasta estos improvisados refugios.

Las hectáreas quemadas en todo el año ya se acercan a las 150.000, una cifra nunca alcanzada desde 2007. El domingo negro llega en una semana en que el Gobierno decidió ampliar hasta final de mes el programa de vigilancia de los montes y de alerta máxima. El viernes también se conoció la investigación sobre el incendio de junio en Pedrógão, en donde fallecieron 64 personas, todas en las primeras horas del siniestro. El informe concluye que los sistemas de comunicación fallaron en el inicio del fuego, que la investigación atribuye a un rayo como desencadenante.

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