El Rey Felipe VI presidió el desfile de las Fuerzas Armadas en Madrid, donde fue aplaudido y vitoreado

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La Familia Real ha asistido en Madrid el desfile del Día de la Fiesta Nacional, presidido por el Jefe de las Fuerzas Armadas, el Rey Felipe VI y al que han asistido el Gobierno en pleno —salvo el ministro de Economía, de viaje en Washington—, las más altas autoridades del Estado y la mayoría de líderes políticos, los presidentes de las Comunidades Autonómas, excepto como suele ser habitual los titulares de Cataluña  y el País Vasco.  en plena crisis por el desafío soberanista de Cataluña

Por primera vez en muchos años, no ha habido abucheos a la llegada de las autoridades a la tribuna. La parada militar, que ha arrancado a las 11.00 y ha durado una hora y media, ha sacado a la calle a casi 4.000 militares junto a miembros de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que acude por primeva vez al desfile, que se realizó bajo el lema Orgullosos de ser españoles. Este año, se ha hecho más vistosa y ha cambiado de escenario , trasladandose al Paseo de la Castellaña entre Plaza Castilla y la Plaza de Lima, justo frente al estadio Santiago Bernabeú y el Palacio de Congresos, buscando el calor popular, ya que es un tramo donde se ensancha el tradicional paseo madrileño.

El acto ha comenzado con la llegada de los Reyes a la plaza de Lima, donde han sido recibidos con aplausos y gritos de “viva España” y “viva la Corona”. Las miles de personas presentes en el recorrido han aplaudido el paso del Rolls Royce que trasladaba a los Reyes a la tribuna y se han escuchados vivas al Rey, a la Monarquía y a España, así como “Puigdemont a prisión”.

Felipe VI, con el uniforme de capitán general del Ejército del Aire, cumpliendo la tradición no escrita de utilizar en cada parada militar del 12 de octubre el uniforme de una de las Fuerzas, como es habitual estuvo  acompañado por la Reina Letizia,  con vestido de chaqueta y falda en tonos grises, la princesa Leonor y la infanta Sofía que acudió con el brazo derecho escayolado.

Se trata de la  primera aparición pública de Felipe VI,  tras el discurso televisado que protagonizó el pasado día 3, cuando denunció la “deslealtad inadmisible” de las autoridades catalanas e instó a“restaurar el orden constitucional”. 

El expresidente Felipe Gonzalez ha asistido por primera vez vez en los últimos años al desfile del 12 de octubre y se le ha visto charlando con los socialistas Susana Díaz, Javier Fernández y Francisco Javier Lambán , los tres alejados en esta ocasión y políticamente de Pedro Sánchez, momentos antes del inicio del desfile.

A la parada militar han acudido todos los presidentes de comunidades autónomas menos, como viene ocurriendo los últimos años, los de Euskadi, Iñigo Urkullu; de Navarra, Uxue Barkos; y de Cataluña, Carles Puigdemont.

También ha habido representantes de los partidos políticos. En la tribuna se ha visto charlar al socialistaPedro Sánchez  con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. En el caso de Podemos no asistió su líder, Pablo Iglesias, que tampoco lo hizo a los actos en 2016 ni 2015. La representación del partido morado ha corrido a cargo de su portavoz adjunta en el Congreso, Ione Belarra, y Gloria Elizo,miembro de la Mesa. Fuentes de la formación morada han puntualizado que Belarra y Elizo acuden al desfile, pero no a la recepción posterior.

Después de siete años, la parada militar ha regresado al Paseo de la Castellana, mucho más amplio que su anterior emplazamiento en el eje Prado-Recoletos para darle más vistosidad y permitir mayor asistencia de público.

Además, se han instalado dos grandes pantallas en la Puerta del Sol y la Plaza de Colón para seguirlo en directo. El desfile ha consistido en un homenaje a los caídos y un desfile terrestre y aéreo por el paseo de la Castellana, en el que participarán unos 3.900 efectivos, entre militares de los tres Ejércitos, guardias civiles, policías y Guardia Real, 84 vehículos y 78 aeronaves.

Tras izarse la bandera bajada por un paracaidista y  que el Rey haya pasado revista a las tropas, ha comenzado el homenaje a los caídos, que en esta ocasión está dedicado al recuerdo de las víctimas de los atentados yihadistas de Cataluña. Los fallecidos han estado representados en la ofrenda floral por los embajadores de sus países de origen: Argentina, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Alemania, Italia, Portugal, Reino Unido y Australia.

A continuación se ha iniciado el desfile aéreo, al que siguió el de las unidades de transporete , luego el terrestre, que cuenta este año con la novedad de la participación de la Policía Nacional por primera vez desde hace más de 30 años y finalmente la caballería.

Cientos de personas, con banderas de España, llenaban desde casi dos horas antes de comenzar el desfile el paseo de la Castellana, entre la plaza de Cuzco y la calle Raimundo Fernández Villaverde, con una distancia de 1,8 kilómetros.

Es  un día  en el que se forman muchos corrillos, sobre todo en la tradicional recepción de la Fiesta Nacional que Don Felipe y Doña Letizia ofrecen en el Palacio Real.   En ella, según fuentes de Zarzuela, se espera la mayor afluencia en una recepción en Palacio Real desde la proclamación de Felipe VI, con presencia de los poderes del Estado, ex presidentes del Gobierno y representantes del mundo económico, universitario y de organizaciones sociales.

Más de mil invitados asistieron al tradicional besa manos, que en esta ocasión motivó que la familia Real, hiciera dos altos para descansar brevemente.

El presidente Rajoy y la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, luego de saludar al Rey, se trasladarón inmediatamente a la Base Aérea de Los Llanos en Albacete,  como consecuencia del accidente delEurofighter donde al estrellarse el avión, falleció el piloto.

Además del desfile, el Ministerio de Defensa ha organizado este año la conmemoración de la Fiesta Nacional más de 120 actos por toda España.

Uno de los más significativos se llevó a cabo en Cataluña, donde la Societat Civil Catalana, organizó un acto en conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas.

 

El desfile de las Fuerzas Armadas con motivo del Día de la Hispanidad ha congregado al núcleo  de la Familia Real, es decir, a los Reyes y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Una vez más, las niñas han se han comportado a la perfección durante el acto. En esta ocasión ha sido la menor de las hijas de los Reyes quien ha acaparado la atención.

La segunda en la línea de sucesión al Trono, que apareció con un vestido de tweed rosa de Pili Carrera y unas bailarinas de Carolina Herrerra, saludó a las autoridades estrechando su mano izquierda en lugar de la derech

Ese gesto permitió descubrir  que la pequeña, que en abril cumplirá 11 años, llevaba el brazo derecho escayolado. La niña ha demostrado mucha soltura y la lesión no ha supuesto impedimento alguno a la hora de saludar a los presentes, esta vez con la mano izquierda.

La Infanta cubre sus ojos con su brazo izquierdo.

El tradicional desfile de las Fuerzas Armadas del 12-O,  supone la reaparición de la Familia Real tras unas semanas ausentes debido al devenir político de España tras la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre. Además, desde el pasado 6 de agosto, día en que los Reyes y sus hijas pasearon por la localidad mallorquina de Sóller, las niñas no habían vuelto a aparecer en ningún acto público.

El 11 de septiembre Leonor comenzó el colegio y la Reina las acompañó hasta Los Rosales, sin embargo, mientras que a la Princesa se la pudo fotografiar en el interior del vehículo, no se pudo captar ninguna imagen de Doña Sofía.

 

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

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