En Arabia Saudí detienen a un adolescente de 14 años por bailar la Macarena en plena calle

macarena

Un adolescente camina por un paso de peatones en la ciudad saudí de Yeda hasta detenerse frente a los coches que esperan la luz verde. Mira a la cámara durante un instante y, auriculares al ristre, comienza a contonearse al ritmo de la “Macarena” de Los del Río. Su gesto en la cuna del islam más intransigente ha corrido como la pólvora en Arabia Saudí. Son 45 segundos de imágenes, pero La policía del reino le ha detenido este marte por quebrar las normas de decencia del país.

El fragmento de vídeo ha circulado en las últimas horas por las redes sociales deArabia Saudí, una monarquía absoluta presidida por la estirpe que fundó el país en 1932. Los fotogramas tienen como escenario la calle Tahlia de Yeda, una ciudad a orillas del mar Rojo que presume de ser la más abierta de las grandes urbes saudíes. El muchacho, de 14 años, comienza a danzar al son de la canción española más vendida de la historia, uno de los temas más populares en todo el mundo, de la década de 1990, mientras los vehículos esperan detenidos ante el semáforo.

Su  actitud  ha suscitado reacciones encontradas en la patria del wahabismo, caldo de cultivo de organizaciones como Al Qaeda o el autodenominado Estado Islámico. Algunos internautas no han dudado en reclamar un castigo por atentar contra las estrictas normas del reino y protagonizar una “transgresión moral”. Otros, sin embargo, han celebrado la proeza del menor como una acción heroica en una tierra atrapada en una tradición que prohíbe el baile o el cine y condena a las mujeres a vivir una eterna infancia.

Según la prensa saudí, la policía abrió una investigación secreta después de estallar la controversia y ha logrado localizar al menor. El joven ha sido arrestado y trasladado a una comisaría de policía, desde donde tras el interrogatorio será puesto a disposición de la Justicia.

Su detención no es el único incidente reciente relacionado con el baile. Hace dos semanas el cantante y actor Abdalá al Shaharani fue arrestado brevemente por las autoridades tras, entre los vítores del público que acudía a un festival en la ciudad de Taif, por efectuar un “dab”, un paso de baile inventado en 2014 por un rapero estadounidense en el que se deja caer la cabeza mientras se levantan un brazo y el codo. A través de Twitter, el artista pidió disculpas al “honorable gobierno y el rey” por “un movimiento espontáneo” que, según las autoridades, fomenta el consumo de drogas.

El pasado julio una joven fue detenida y puesta en libertad poco después al difundirse un vídeo en el que recorre en minifalda el pintoresco casco antiguo de Ushayqir, un pequeño pueblo a 200 kilómetros al noroeste de Riad. Como el incidente protagonizado ahora por el baile de la  “Macarena”, algunos saudíes aprovecharon el escándalo para pedir un mayor despliegue de la policía religiosa en las calles del país. El año pasado las autoridades del reino despojaron a la policía moral de potestad para perseguir y arrestar a quienes desafían su mandato tras una abultada lista de abusos y sucesos mortales.

Los agentes del Comité para el Fomento de la Virtud y la Prevención del Vicio recorren a diario las calles saudíes a la caza de las tentaciones. Según los guardianes de la ortodoxia, su vigilancia rutinaria y rigurosa evita que el alma de los débiles extravíe el buen camino. Los centinelas de la “Mutawwa” (policía religiosa, en árabe) patrullan los espacios públicos del reino para reprender a quienes fuman, beben, juegan, bailan, cantan, rompen el ayuno del Ramadán, celebran costumbres de otros credos y festividades como el día de San Valentín o lucen “indumentaria inadecuada”. Los agentes supervisan que se cumple la rigurosa segregación por sexo; que las mujeres no conduzcan y se vistan “con decoro” y que los negocios cierran durante las preceptivas cinco oraciones diarias.

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

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