Pedro Sánchez reduce a 4 puntos la ventaja del PP según encuestas del CIS y la izquierda superaría al centro derecha

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Pedro Sánchez culminó su regreso al liderazgo del PSOE con un mensaje como bandera: asfixiar al PP. Mes y medio después de su triunfo frente a Susana Díaz en las primarias de su partido, el renacido secretario general ha dado un paso de gigante, según el barómetro del CIS, en su aspiración de comer terreno aMariano Rajoy y presentarse como clara alternativa de gobierno. Los popularessiguen todavía en cabeza pero ven cómo su rival tradicional recorta peligrosamente distancias.

De celebrarse hoy elecciones generales el «nuevo» socialismo lograría un 24,9% de los votos -cinco puntos más que en la encuesta de abril y dos más que en los comicios del 26-J– lo que acorta la diferencia con el PP y la deja en sólo 3,9 puntos.

Y lo más trascendente: su ascenso sería fruto, principalmente, del robo de apoyos a Mariano Rajoy y, en menor medida, del rescate de votantes que apenas hace cuatro meses se inclinaban por la abstención.Es decir, el PSOE, no le come terreno a Podemos, sino al partido de Mariano Rajoy.

Pese a ello, el Partido Popular sigue siendo el que más respaldo aglutina. Hoy volvería a ganar en las urnas, pero sus posibilidades de gobernar serían más complicadas que las actuales. Los populares obtendrían un 28,8% de los sufragios,4,2 puntos menos que el resultado que consiguieron en las elecciones del 26 de junio de 2016.

Descensos encadenados del PP

De hecho, no deja de encadenar descensos desde hace un año en sus perspectivas electorales. En Moncloa y en Génova atribuyen esta caída al desgaste que conlleva gobernar, a la parálisis que se arrastra tras muchos meses de interinidad y, también, a la factura que pasan los continuos escándalos de corrupción que, insisten, en su mayor parte resurgen del pasado, pero ahí están reclamando responsabilidades políticas.

Los populares se alzaron con el triunfo en los comicios de hace un año cosechando el 33% de los sufragios. Este resultado les reportó 134 escaños, una cota muy lejana de la mayoría absoluta pero que, con dificultades, han conseguido subsanar haciendo concesiones a otras fuerzas políticas, principalmente aCiudadanos, con quien suscribieron un acuerdo de investidura.

Ahora, sin embargo, el bloque de centro derecha cosecharía menos apoyos que el de izquierdas: un 43,3% frente a un 45,2%. Este resultado da alas a quienes apuestan por un pacto PSOE-Unidos Podemos para apartar de La Moncloa a Mariano Rajoy.

Las sucesivas encuestas del CIS revelan que en los últimos 12 meses y, sobre todo, desde que el Gobierno empezó a trabajar con plenitud de competencias (noviembre de 2016), las perspectivas electorales del PP no han dejado de menguar: el pasado mes de enero todavía conservaban el 33% de intención de voto pero en abril ya caían al 31,5% y ahora descienden hasta el 28,8%.

Así, si la ventaja respecto al PSOE fue en las elecciones generales del 26-J de más de 10 puntos, ahora se reduce a menos de cuatro. Los socialistas, de hecho, con su reestrenado liderazgo, han conseguido, al menos de momento, remover conciencia de voto arrastrando hacia su terreno a parte del electorado que en los últimos comicios apostó por el PP o se resguardó en la abstención.

Unidos Podemos no pierde votantes

Y esto es así, porque según los datos de la encuesta, Unidos Podemos y sus confluencias, el gran rival del PSOE por la izquierda, no pierde votantes; es más, mejora sus perspectivas electorales levemente, en un 0,6% (en abril lograba un 19,7 y ahora se le adjudica un 20,3). Por su parte, Ciudadanos, la fuerza contigua a los socialistas por el flanco derecho, apenas se deja cuatro décimas de intención de voto (en abril contabilizaba el 14,9 y ahora cae al 14,5).

En definitiva, los cinco puntos que gana el PSOE con Pedro Sánchez al frente son fundamentalmente el resultado de sumar los 2,8 que pierde el PP desde abril más el 1,3% que se reduce la bolsa de abstencionistas (en abril contabilizaba el 13,6% y ahora se sitúa en el 12,3%).

Todo apunta a que el Gobierno, centrado casi en exclusiva en impulsar la recuperación, no logra traducir los buenos datos económicos en ventaja electoral. Y el segundo gran objetivo del Gobierno -plantar cara al desafío secesionista catalán- tampoco le aporta réditos reseñables. Los ciudadanos no consideran ni de lejos que éste sea uno de los problemas más importantes que afronta España, probablemente porque creen que al final el reto se diluirá.

La encuesta del CIS se realizó entre el 1 y el 10 de julio; en consecuencia recoge no sólo el efecto de la victoria de Sánchez en las primarias del PSOE, sino también la marea suscitada por el caso Lezo, las reprobaciones de los ministrosMontoro y Catalá y la moción de censura fallida de Pablo Iglesias contra Mariano Rajoy.

Hugo Barze – Corresponsal en España

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