Abogados preocupados por los paros que afectan el servicio de justicia bonaerense

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Ante las medidas de fuerza dispuestas por la Asociación Judicial Bonaerense  desde hace varios meses y que se han realizado con mayor asiduidad en las últimas semanas, el presidente del Colegio de Abogados de Mar del Plata, Dr. Fabián Gerardo Portillo (FOTO), se refirió a éste tema, la opinión de la Institución que representa, los motivos, consecuencias y posibles soluciones. 

“Las medidas de los empleados judiciales se han reiterado a lo largo de todo el año, con mayor asiduidad al principio de año y durante los meses de junio y julio. Éste Colegio siempre se ha manifestado reclamando alas autoridades provinciales la normalización del servicio de justicia, ya que la merma notoria de su funcionamiento afecta a los ciudadanos y también a nuestros colegiados, ello sin menoscabo del derecho de los trabajadores a efectuar los reclamos laborales que estimen corresponder. No obstante ello, los paros judiciales no son el único problema por el que atraviesa la justicia, también debemos hacer referencia a la necesaria cobertura de cargos vacantes, la puesta en funcionamiento de órganos judiciales ya creados por ley, por ejemplo los Tribunales de Trabajo Nº 5 y 6, la imperiosa necesidad de avanzar en la construcción del complejo judicial, ya que hace muchísimos años Mar del Plata es de los Departamentos Judiciales con mayores índices de litigiosidad y se encuentra inmerso en una gravísima crisis edilicia que no admite más dilaciones para su solución”.

Dr. Portillo, ¿cuándo dice merma en el funcionamiento a que se refiere, acaso cuando hay paro no hay actividad en los juzgados y tribunales?: 

“No, en 2017, y como por suerte ha sucedido en nuestro Departamento Judicial desde hace varios años, mediante la implementación del protocolo de actuación creado por éste Colegio, durante los días de paro la atención es brindada por funcionarios. Obviamente la cantidad de funcionarios no equipara la de empleados y al realizar los primeros, tareas de los segundos, hay otra que deja de hacerse, lo cual naturalmente afecta y genera serias demoras en el trámite de los procesos. Ese protocolo, al que hacía referencia, luego fue enmarcado en una Resolución de la Suprema Corte Bonaerense, asegurándose de esa manera al menos la recepción de escritos y demás piezas judiciales y que se tomen las audiencias fijadas, pero tales medidas en absoluto reparan las demoras ocasionadas. 

Consultado sobre esas demoras que se generan por los paros judiciales, a quiénes afectan, por qué y en qué medida, respondió: Los abogados y ciudadanos, sufren en carne propia la lentitud y la demora en la tramitación de los juicios, considero que una justicia lenta no es justicia, algo que llega tardíamente difícilmente pueda reparar en forma adecuada el daño causado o satisfacer las pretensiones de quien acude a la justicia en busca de respuestas. La situación de los colegas es muy complicada cuando el servicio de justicia funciona “a media máquina” durante varios jornadas del año, ya que debemos explicar a nuestros clientes que en los juicios, en algunos órganos, tan sólo se llevan a cabo 3 o 4 pasos procesales, y que ello conllevará inevitablemente que finalmente que el trámite judicial demande cuatro, cinco, o más años, convirtiendo el proceso en un verdadero vía crucis. Este déficit afecta directamente el derecho de los clientes y frustran las legítimas expectativas de los abogados, lesionando la dignidad y el decoro del ejercicio de la abogacía, lo que repercute en el justiciable, en la medida en que se retarda la respuesta a sus reclamos, en muchos casos con negativas consecuencias patrimoniales, con créditos que se actualizan con tasas de interés pasivas, que la inflación termina por consumir. Con ésta demora en la tramitación de los procesos, los abogados a mayor tiempo profesional empleado para la resolución de un asunto menor será la retribución por la tarea que hicieron, es una situación absurda e inaceptable, cuanto más años trabajan los letrados menos cobran. 

Luego expresó: “agradezco esta difusión que servirá seguramente para hacer llegar a la comunidad marplatense cuál es la realidad del sistema judicial local y sus pormenores actuales, que los clientes sepan que existen estos problemas y que las demoras no son imputables a los abogados. Los letrados realizan su labor, es su medio de vida, de sus ingresos, y comparten con los particulares la misma inquietud, que es obtener una rápida respuesta de la justicia, ya que nosotros cobramos los honorarios al finalizar el proceso

“Asimismo, aprovecho la oportunidad en representación y en nombre de mis compañeros del Consejo Directivo para exigir públicamente a las partes involucradas en el diferendo, para que con vocación y disposición al diálogo y teniendo en consideración las trascendentes responsabilidades que a los sectores corresponde, acuerden en forma inmediata las vías de solución que conduzcan al pleno restablecimiento del servicio de justicia. Como Colegio nos corresponde velar por la defensa del estado de derecho, la justicia, el decoro y dignidad de los abogados, principios que están orientados fundamentalmente a garantizar al ciudadano común, el justiciable, el acceso irrestricto al servicio de justicia, obligación del Estado Provincial y Nacional para con todos los habitantes (art. 19 y concord. de la Ley 5177)”.

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