Verónica: “Sus cenizas estarán en la habitación conmigo, tengo la necesidad de tenerlas”

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Después del dolor por la muerte de su hija de 14 años, habló con “el Retrato…” Verónica, la mamá de Lucía Bernaola (FOTO), que falleció este fin de semana en la ciudad como producto de un accidente de tránsito ocasionado por un joven de 19 años y manifestó que este martes fue la cremación de los restos de su hija y este miércoles le entregan las cenizas.

“Tengo la necesidad de tener las cenizas en mi casa, porque no la tuve a ella. No tuve la posibilidad de tocarla. Quiero que estén en la habitación conmigo, después veré y seguramente tire un poquito al mar, porque ella era amante del mar”, sostuvo Verónica.

Lucía cursaba tercer año en el Colegio Sagrada Familia de la ciudad. El 24 de enero cumplía los 15 años. Hacía natación, taekuondo y era fanática del surf. También iba a la cancha y era hincha de Aldosivi.

“Su mundo era su novio y ella”

“Le gustaba estar con varones, se divertía mucho con ellos. Sus amigos decían que Luchi era un amigo más. Su mundo era su novio y ella. Era una nena tan feliz”.

“Me enteré del accidente cuando me llamó mi hija, la más grande, por teléfono. Me dijo: mamá Lucía tuvo un accidente, tenés que venir. Salté de la cama, me subí a la camioneta y vi a una nena y un nene parados. Me dicen que me acerque al accidente y les pregunté si estaba viva. El chico me miraba, no me lo podía decir”, recordó entre lágrimas.

“Cuando llegue al lugar del accidente, le dije a un policía que por favor me diga que estaba viva, pero me dijo que no. Me subí a la camioneta y no la quise ver”, manifestó Verónica y cuestionó que nadie fue a avisarle lo que pasó.

La última noche con Lucía

Además, se refirió a la noche del sábado, antes del accidente, y dijo: “Con Lucía era la que más me peleaba, pero esa noche fue distinta. Cenamos con mi marido y ella, nos reíamos mucho los 3. Me ayudó a levantar la mesa, limpiamos y me pidió que la peine, hacía 5 años que no peinaba a ninguna de las 3. Me dijo mamá yo nunca hago esto y me abrazó y me dio un beso”.

“Después de eso, nunca más la volví a ver. Es cruel, pero ni en el cajón la vi, estaba destrozada y llena de sangre”, detalló Verónica y comentó que el novio en un momento la quiso agarrar, “y le quedaron todas las manos llenas de sangre de Lucía”.

Una triste y dolorosa espera

Además, se refirió a sus otras hijas y dijo que “todavía no caen”, a la vez que aseguró que “la más chica se pone la ropa de Lucía, duerme en su cuarto y demás. La ley de la vida no es así, no es normal que nos pase esto a los padres”  y comentó: “Por momentos espero que se abra la puerta y diga “Mami acá estoy”.

“No me arrepiento de nada. Sé que le di todo a ella. Agradezco dos cosas en esta muerte: una es que estuve con mi hija hasta último momento en esa cena y la otra, es que murió al lado de su novio. El amor de esos dos nenes era terrible, fue su primer amor. Él le tocó su mano y ella antes de cerrar los ojos, seguramente lo habrá visto”, resaltó Verónica, entre lágrimas.

 

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