El pleno del Congreso reprueba al Ministro de Justicia, Rafael Catala, al Fiscal General del Estado y al Fiscal de Anticorrupción

congreso1

José Manuel Maza ya es el primer fiscal general del Estado reprobado por la Cámara y Manuel Moix el primer fiscal jefe Anticorrupción rechazado por el Parlamento.

Todos los grupos parlamentarios, salvo el PP, consideran que el ministro de Justicia, el fiscal general del Estado y el fiscal jefe Anticorrupción han tomado decisiones para “obstaculizar la acción de la Justicia en las causas judiciales por delitos relacionados con la corrupción”, según consta en la moción del PSOE aprobada este martes por 207 votos a favor y 134 en contra.

“Usted ha actuado como abogado defensor de los acusados de corrupción de su partido. El Gobierno ha urdido un plan perfecto para proteger a sus corruptos”, le ha dicho Isabel Rodríguez, diputada socialista, al ministro de Justicia en la presentación de la moción. Según ha señalado,“pone en riesgo el Estado de derecho y no puede seguir ni un minuto en su cargo”.

Los tres podrán seguir en sus cargos porque se trata de una moción sin efecto ejecutivo y solo tiene valor político y simbólico. Catalá no va a dimitir y tiene respaldo de Mariano Rajoy, que es el único que le puede destituir. Pero le debilita que ha sido cuestionado incluso por partidos que como Ciudadanos apoyan decisiones vitales del Gobierno.

 

“Yo he sido nombrado por el presidente del Gobierno, que es quien tiene la confianza de la Cámara. Este es nuestro modelo democrático, eso es lo verdaderamente democrático”, ha asegurado el ministro a la salida del pleno.

Maza el Congreso le concedió la idoneidad para su nombramiento y ahora le retira la confianza, pero él aseguró ayer que no tiene intención de dimitir, ni de destituir a Moix. La apariencia de imparcialidad de ambos miembros de la cúpula fiscal queda afectada.

Los tres reprobados quedan tocados políticamente porque lo que ha ocurrido en el pleno no había sucedido nunca en democracia. Catalá ha escuchado la reprobación desde su escaño, acompañado de cinco ministros.

Sles ha reprochado el interés del Gobierno por remover la FiscalíaAnticorrupción, provocando la salida de la anterior fiscal general delEstado, Consuelo Madrigal, por negarse a los nombramientos; la designación de Moix pese a que Maza fue advertido de que los investigados del caso Lezo le querían para el cargo y algunas actuaciones como el intento por parar diligencias o apartar a fiscales del caso. También se les reprueba por los mensajes del ministro de Justicia al expresidente de laComunidad de Madrid Ignacio González hoy encarcelado. Y los chivatazos a los investigados en el caso Lezo.

Esta situación insólita tendrá continuidad mañana miércoles en la ofensiva sobre la corrupción contra el Gobierno que se inició la pasada semana, que seguirá con preguntas del PSOE al Ejecutivo, incluidoMariano Rajoy, y ante la inminencia de la presentación de una moción de censura de Podemos, justificada, precisamente, por los escándalos.

Ciudadanos, teórico socio del PP, ha asegurado, a través de Ignacio Prendes, que “hemos caído por el precipicio de la pérdida de credibilidad” de la Fiscalía.

En defensa de Catalá, Maza y Moix solo ha salido el PP. Según Carlos Rojas, “pretenden que una moción política interfiera en la Justicia”. “Este Gobierno jamás ha dado órdenes a la Fiscalía, ustedes están faltando al respeto a los fiscales”, ha concluido frente a todos y en medio de la bronca.

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

 

Powered by keepvid themefull earn money