Madrid: Dos jóvenes fallecieron al ceder pared de la cabina del ascensor y caer desde 9° piso

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Dos jóvenes mueren en Madrid al precipitarse al vacío desde un noveno piso por el hueco del ascensor

Belén y su novio José, fallecidos al caerse por el hueco del ascensor desde un noveno piso de la calle de Hermanos Bécquer en el barrio de Salamanca, apunta a que cedió una de las paredes de cristal de la cabina, según las primeras averiguaciones. La teoría es que ambos chavales se apoyaron sobre la luna y que ésta cedió por un problema de sujeción, un deterioro de la silicona o una mala colocación de la misma.

Según las pesquisas llevadas a cabo por los agentes de la

Policía Científica, el cristal se fracturó con el peso de ambos chicos y los dos cayeron al vacío por el hueco del ascensor desde un noveno piso. Inicialmente se pensó que el suelo del elevador había cedido, pero las pesquisas posteriores han revelado que se rompió el espejo de cristal.

La joven fallecida vivía en el sexto piso del inmueble. En la tarde del pasado martes pidió permiso a la comunidad de propietarios para celebrar en el ático una fiesta de fin de curso junto a sus compañeros al haber acabado los exámenes.

A tenor de los primeros datos, los dos jóvenes se montaron en el ascensor en el noveno piso para bajar a casa de Belén. En ese momento se produjo la tragedia.

El ascensor había pasado todas las revisiones y estaba en regla, según las primeras comprobaciones de la Policía Científica. La empresa Thyssenkrupp,  encargada del mantenimiento del ascensor, ha explicado  a través de un portavoz, que las causas del siniestro las determinará un informe técnico de la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid, con la que colabora para su esclarecimiento.

En un comunicado, Thyssenkrupp Elevadores detalla que se trata de un elevador fabricado por la empresa Silves que desde 2006 era revisado por Thyssenkrupp, encargada del servicio de mantenimiento.

El ascensor había pasado la última Inspección Periódica Obligatoria (IPO) en agosto de 2015 a través de un Organismo Control Autorizado (OCA) independiente, cumpliendo con la reglamentación vigente para continuar su funcionamiento, y había estado sometido a los mantenimientos mensuales pertinentes por parte de la compañía, con una última revisión el pasado mes de abril.

Thyssenkrupp ha ofrecido «la máxima colaboración» a la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid para ayudar en la inspección técnica, que esclarecerá los hechos «en el menor plazo de tiempo posible».

La compañía también colabora estrechamente con la Policía para la investigación y pone a su disposición toda la información y documentación disponibles, según el comunicado. La Policía Científica está elaborando un informe que remitirá al Juzgado de Instrucción 23 de Madrid, encargado de la investigación.

El Colegio de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) ha pedido, luego del suceso, que la labor de las empresas de mantenimiento de ascensores sea «inspeccionada por un Organismo de Control Autorizado» (OCA). «Las empresas mantenedoras hacen su trabajo y no les supervisa nadie. Solo hay una inspección OCA cada cuatro años y, en un parque de ascensores con una antigüedad de más de 20 años, debería hacerse una inspección anual», señaló  la presidenta del Colegio,Manuela Martínez Torres. El Juzgado de Instrucción 23 es el encargado de la investigación y está a la espera de recibir el informe policial para continuar con las diligencias.

Hugo Barze – Corresponsal en Europa

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