El anticipo de las elecciones británicas afectaran las negociaciones sobre el Brexit

torree

El sorpresivo anuncia formulado por  Theresa May de realizar en el Reino Unido  unas elecciones anticipadas sorprendió  a la Unión Europea, aunque estaba sobre aviso, por lo que no tenia la guardia baja.

La derrota de los partidarios de la permanencia en el referéndum del pasado junio fue un shock, pero desde entonces las instituciones han aprendido del error.Técnicos y políticos llevan meses preparándose y han contemplado todo tipo de escenarios.

Y el de unos comicios era uno de ellos. “Michel Barnier lleva muchos años en esto y aunque no era la jugada más probable, tenía todo el sentido político. Lo contemplábamos”, explican fuentes europeas

La convocatoria va a tener un efecto innegable en las negociaciones sobre la ruptura de la Unión, pero no está claro en qué grado.

Bruselas trabaja sobre dos certezas. La primera, que el fondo no va a cambiar. Pase lo que pase, habrá Brexit, las discusiones van a ser largas y tensas y tendrán consecuencias permanentes.

Las elecciones  anunciadas para el 8 de junio van a retrasar las negociaciones sobre el Brexit. Esto supone un problema, puesto que el plazo de dos años que contemplan los Tratados empezó a correr el pasado día 29 de marzo y el margen es estrechísimo.

Pocos creen posible concluir las negociaciones en ese plazo, sobre todo porque en realidad debería hacerse todo en 18 meses, dando tiempo al Parlamento Europeo para que lo ratifique, lo que se antoja casi imposible. Pero dentro de lo malo, la fecha elegida por May no es la peor.

El próximo 29 de abril, los jefes de estado y de Gobierno de los 27 se verán en Bruselas en una cumbre extraordinaria para establecer las bases de la negociación con Londres y perfilar el mandato de Michel Barnier. Donald Tuskenvió a todas las capitales y después hizo públicas el pasado día 31 las ‘guidelines’, las directrices u orientaciones para ese proceso.

Un texto redactado por el Consejo tras consultas con todas las capitales, pero que debe ser aprobado oficialmente. Las líneas generales serán las mismas, pero puede haber retoques, profundizar en algunos aspectos. Y se escucharán las voces de los diferentes países o bloques, que tienen intereses o visiones diferentes sobre el cómo y el cuándo.

Tras la Cumbre del día 29, la pelota pasaría a Michel Barnier, que desde la Comisión Europea haría un esbozo, una propuesta de cómo actuar, por dónde empezar. Y los Estados Miembros, seguramente usando como marco el llamado Consejo de Asuntos Generales, que reúne regularmente a ministros o secretarios de Estado, es el que debe dar en última instancia la luz verde. La idea era intentar ponerlo todo en marcha para el Consejo del 16 de mayo, pero ahora los diplomáticos han marcado una segunda fecha que ya se había barajado: el 20 de junio, con otro Consejo de Asuntos Generales que se celebrará en Luxemburgo.

Es decir, que si todo va rápido en Reino Unido, como suele ser habitual tras sus elecciones, se podría dar el pistoletazo de salida a finales de junio.

Hugo Barze – Correponsal  en Europa

.

Powered by keepvid themefull earn money