Cuatro femicidios en 48 horas no puede ser normal

Lo cierto es que durante el fin de semana largo del 12 de octubre, se desarrolló en Mar del Plata el 30°Encuentro Nacional de Mujeres, donde 65 mil oriundas de todas partes del país llegaron para debatir y profundizar sobre lo que hay que seguir haciendo en materia de género. Este año, además, con una importante carga simbólica que significó la masiva marcha del #Ni Una Menos el 3 de junio pasado en todo el territorio argentino.
Con la consigna El encuentro somos todas, durante todo el sábado se vivió un clima de convivencia, debate y lucha en todos los aspectos imaginables en el marco de los 65 talleres propuestos. Asimismo, hubo actividades artísticas y culturales, encuentros al aire libre, charlas y conferencias. Sin duda, con el clima latente de mujeres muriendo en manos de hombres, los espacios destinados para hablar sobre violencia de género y doméstica fueron los más concurridos.
Como dijeron desde la comisión organizadora, la idea de los talleres es que las conclusiones puedan transformarse en políticas públicas que apelen a profundizar distintos derechos que la comunidad vaya presentando. Esta vez, se logró sentir con fuerza el pedido de declarar la Emergencia Nacional en Violencia Sexual y Doméstica.
La tradicional marcha se hizo sentir en las calles de Mar del Plata, las mujeres organizadas, encolumnadas, con una mística feminista, colorida, atrevida y dinámica, recorrieron, durante la tarde del domingo, desde las avenidas Luro e Independencia hasta el paseo de la rambla. La movilización, que duró aproximadamente tres horas, estuvo cargada de consignas, bombos y canciones, hubo unión en el canto cuando se pronunció “ni una muerta, ni una más, gritemos todas emergencia nacional”.
Luego de la marcha, un grupo minoritario de mujeres se dirigió para la catedral, donde se encontraron con otro grupo minoritario, pero de la fuerza contraria, la derecha. Liderados por el reconocido dirigente de la ultra derecha Carlos Pampillón, varias personas, en su mayoría hombres que supuestamente habían concurrido a la misa, rezaban abrazados esbozando consignas antiabortistas en las escalinatas de la iglesia. Hubo disturbios, represión policial, mujeres demoradas y balas de goma.
Más allá del enfrentamiento, que no representa bajo ningún punto de vista la esencia del Encuentro, interesa aquí la lectura que se hace en los medios tergiversando la atención: el “qué” en la noticia no está puesto en los femicidios acontecidos y en la conclusión del encuentro que es pedir por el reconocimiento de esta problemática sino en los actos vandálicos. Los medios eligieron para sus portadas y adelantos de noticiero los destrozos a edificios públicos.
Esto genera una respuesta inmediata en las audiencias, repudiamos todos la mugre en la calle y las grafitadas en las paredes. Ahora, ¿nos indignamos cuando despertamos el lunes con la muerte de Julieta? ¿Escribimos profundas reflexiones en los muros de las redes sociales cuando apareció Claudia degollada? ¿Pusimos el grito en el cielo cuando mataban a Rosario de once puñaladas? Que el árbol no nos tape el bosque. Los medios de comunicación somos formadores de opinión, cuando ponemos el ojo en una cosa, estamos, de una u otra forma, anulando otras partes de esa cosa. Hago hincapié en esto, porque el hecho de que haya habido disturbios “abalan” que nuevamente naturalicemos lo que sucede. Hay que atacar las causas de la problemática, que haya habido cuatro femicidios en 48 horas, no puede ser normal. No podemos permitir que se naturalice, no podemos, como sociedad, distorsionar ese eje, después de estas jorndas, ya no.
El lunes, las mujeres salieron nuevamente a la calle en lo que fue el cierre del encuentro, nuevamente se vivió un clima festivo, se leyeron las conclusión donde la consigna se resumió en No Hay Ni Una Menos Sin Emergencia Nacional. Se destacó la importancia de generar espacios de debate como el vivido en nuestra ciudad, se aplaudió la masiva concurrencia y se repudió enérgicamente la represión policial del domingo por la noche.
Un gesto destacable fue la despedida a Agustina Marchetta, militante por los derechos humanos que falleció durante el fin de semana de una hemorragia interna luego de dar a luz a su bebé. Las mujeres se abrazaron, algunas se emocionaron, se pasaron contactos y quedaron en encontrarse el año que viene, allá en Rosario, sede del 31°Encuentro Nacional.
Por Melisa Morini

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