El legado del apellido Mignini

El apellido Mignini significa mucho en la historia de Kimberley. No solo en el pasado, también en el presente. Del reconocido Jorge, alias el “Gato”, uno de los dirigentes más reconocidos del club, a los primos Mariano y Luciano. Entrenador y Vicepresidente Segundo, respectivamente.
Un apellido que supone una carga extra (en el buen sentido de la palabra), pero que a la vez expresa (en su máxima expresión, valga el juego de palabras) el sentido de pertenencia que no todas las instituciones deportivas pueden darse el gusto de tener.
De aquellos jóvenes que vivían dentro de la sede de avenida Independencia al 3030 o hacían de las suyas en la Villa Deportiva, a dos apasionados por lo que hacen. Uno dando indicaciones detrás de la línea de cal con la impronta de contagiar toda la experiencia recogida en su carrera como futbolista profesional. El otro, haciendo de sostén (uno de varios) como dirigente, posibilitando que el “Dragón” esté donde está hoy: en el Federal B.
Fue así que Mariano (39 años) y Luciano (37) aceptaron dialogar con “el Retrato…”. Para contar sus inicios, cada uno en su deporte predilecto (fútbol y básquet), el amor por los colores, los objetivos a cumplir y mucho más.
-El apellido Mignini está muy ligado a la historia del club. ¿Cómo conviven con eso?
-Luciano: Es cierto, estamos ligados desde que nacimos. Mi abuelo era de Huracán, pero mi viejo y mi tío, el padre de Mariano, empezaron a ir muy seguido al club y nosotros continuamos ese camino. En mi caso, me crié en la institución. Yo jugaba al básquet en el club y él al fútbol en la villa deportiva de Polonia y Vértiz. Después, mi familia ha estado como dirigente o colaborando, siempre dando una mano.
-Mariano: Desde que tengo uso de razón soy parte de Kimberley. Empecé jugando al fútbol de muy chico, los sábados a la mañana con Domenech, después comencé a ir de martes a jueves, hasta llegar a entrenar todos los días. Jugué en Primera División y luego arranqué mi carrera profesional.
-Luciano, ¿jugaste al fútbol alguna vez?
-No, no. Siempre al básquet. Empecé en pre-mini y jugué hasta los 16 años, porque como no pegué estirón, preferí dar un paso al costado antes de que me echen (risas). Igualmente, todos los domingos iba con mi abuela a la cancha a ver los partidos de fútbol. La Primera de aquella época era algo sagrado. Los torneos locales eran muy fuertes, mucho más que ahora. Después, cuando él llegó a Primera, también lo empecé a seguir.
-¿Qué representa Kimberley para ustedes?
-Mariano: Y…es muy difícil resumirlo en pocas palabras. Quizás sea algo vulgar, pero es como mi segunda casa. Lo dicen muchos, pero es cierto. Nacimos y nos criamos acá. Encima ahora tengo la posibilidad de dirigir el equipo en el Torneo Federal B, de conocer a todas las personas de la villa y a mí me parece algo normal. Desde que volví al club, o asimismo cuando me tocaba entrenar en el predio cuando estaba en Aldosivi o veníamos de pretemporada con Chacarita, fueron todos buenos recuerdos. Y lo disfruto como el primer día. Ver cómo está creciendo, deportiva e institucionalmente, me despierta mucha alegría.
-Luciano: Lo que dice Mariano es una gran verdad. Soy hincha de Kimberley y ver desde afuera, cualquier tipo de disciplina, me despierta mucha pasión. Hoy por hoy estoy muy ligado al fútbol y viajo a todos lados desde que tenemos la suerte de competir a nivel nacional. Pero también lo hacía y lo hago, con la Primera del Fútbol local. Pero también voy a ver básquet y cuanta disciplina pueda. Soy muy hincha del club y quiero que le vaya bien siempre. Si bien yo tengo mi trabajo, siempre hay tiempo para el club y no me reprocho para nada el tiempo invertido. No tuve la posibilidad de hacerlo mucho tiempo antes porque vivía en Buenos Aires, pero ahora que estoy instalado en Mar del Plata entiendo que fue una decisión muy buena asumir esta responsabilidad. Es espectacular trabajar para la institución que uno lleva bien adentro.
VOLVER AL PRIMER AMOR
-Mariano, ¿tenías ganas de instalarte en Mar del Plata?
-Sí, muchas ganas. No tenía pensado volver a jugar y mucho menos dirigir al equipo. Sabía que era una posibilidad, mucho más estando Luciano en la dirigencia. Cuando me dijeron de entrenar, me gustó estar con los chicos, pero a fines del año pasado tuve que dejar. Después se fue Damián (García), surgió esta oportunidad y ni lo dudé. Estaba en la ciudad, era una linda manera de seguir ligar al fútbol.
-Sorprendió cuando volviste a entrenar con el plantel de la Primera Local y mucho más cuando empezaste a jugar. Sin embargo, esa “aventura” no duró mucho y surgió tu etapa como entrenador. ¿Te costó ese cambio?
-Como jugador ya me había retirado mucho tiempo antes. Fue una especie de gusto que me di. Luciano me insistió mucho y me convenció. No duré mucho porque mis piernas ya no me respondían (risas). Después probé como entrenador y pasé casi un año sin tener trato directo con los jugadores, si bien los iba a ver el fin de semana. Pero no me costó para nada, porque los chicos de Kimberley son muy respetuosos. Son muy inteligentes. Y digo que no me costó porque yo viví la etapa de la semiprofesionalidad. Cuando jugaba a nivel local, era más o menos lo que pasa ahora. Jugar y estudiar o trabajar al mismo tiempo. Entonces, cuando los agarro a las 14 sé que vienen con cuatro horas de trabajo encima, que por ahí no descansaron del todo bien, entonces, la exigencia no puede ser mucha.
-¿Disfrutás esta etapa?
-Sí, mucho más de lo que pensaba. Seguramente porque los resultados nos están acompañando y eso hace más ameno el día a día.
-Luciano, ¿por qué lo eligieron a él?
-Porque estaba trabajando en el club. Con el alejamiento de Damián (García), que no se fue por un resultado, sino porque necesitaba renovar aires (NdeR: hoy en día dirige a Círculo Deportivo de Otamendi), pensamos inmediatamente en Mariano. Con una trayectoria más que importante en el fútbol nacional, con el conocimiento de Marcelo Cardellino y Carlitos Silva, quienes sabían cómo trabajaba. Es decir, estuvo todo dado para confiar en él. Quizás, se tenía que convencer más él que nosotros mismos. No tiene nada que ver que sea mi primo…
-Mariano: Fue un arreglo familiar (risas).
-Luciano: Yo no descubro nada, se sabe quién fue él como jugador. Pero si hubo alguien que hizo mucha fuerza para que Mariano agarre, esa persona fue Carlitos Silva. Se mostró muy convencido desde el primer momento. Es más, en la primera reunión que tuvimos, lo decidimos en un par de minutos. La decisión fue porque queríamos seguir trabajando con gente joven, que tenga ganas. En síntesis, fue seguir por el mismo camino.
MANTENER UN PROYECTO, LA MEJOR RECETA
No es moneda corriente sostener una idea de trabajo en el tiempo. A pesar de los cambios de nombres (léase jugadores y, en este caso, cambio de entrenador), Kimberley decidió transitar el mismo camino desde que decidió jugar el Torneo del Interior (ascenso mediante) y asentarse en el actual Federal B. Trabajar en las bases del club (futbolísticamente hablando, en las divisiones inferiores), darle prioridad a los jugadores propios, potenciarlos con gente de experiencia y priorizar lo colectivo por encima de lo individual. Porque de eso se trata, mantener un proyecto. Y está claro que esa es la mejor receta.
“Cuando regresé a Kimberley, ya estaba todo muy ordenado, muy bien armado. Entonces, mi trabajo fue más fácil. Desde que empecé con los más chicos hasta que agarré la Primera. Entendían cuestiones tácticas, tenían buena técnica, sabían moverse…todo eso acorta los caminos. No tuve que empezar desde cero”, analizó Mariano.
DESAFÍOS INSTITUCIONALES
Como Vicepresidente Segundo que es, Luciano dejó en claro que “no es fácil encarar un certamen como el Federal B, no es barato. Esto no es el Torneo Nacional, en el cual recibís una ayuda por mes. Entonces, sino tenés el apoyo de un tercero, se complica demasiado. Diría que es casi imposible”.
En ese contexto, pero en términos futbolísticos, remarcó que “nunca nadie nos escuchará decir ‘este año tenemos que hacer’ o ‘este año tenemos que ganar algún título’. Nuestra meta es formar cada vez más y mejores jugadores, que lleguen a Primera y que disfruten lo que hagan”.
“El objetivo del club es tener divisiones inferiores fuertes, que exista la posibilidad de que puedan tener su chance en equipos de Buenos Aires. Actualmente tenemos 8 o 9 y esperamos que en 2016 haya 5 o 6 más”, agregó.
-En ese sentido, ¿cuánto los ha ayudado el hecho de competir en el Federal B?
-Mucho, porque ahora tienen una meta más alta a la cual llegar. Siempre nos manejaremos bajo la idea de formar jugadores, pero también dependerá de cada uno querer sobreponerse o no.
-¿Y que ahora esté Aldosivi en Primera?
-Para el fútbol de Mar del Plata es buenísimo. Todo jugador sueña con jugar en Primera y ahora tiene esa posibilidad más cerca que nunca. Además, el jugador ya no está obligado a irse a probar suerte a Buenos Aires, como pasaba tiempo atrás. Y, por ejemplo, los que no queden, saben que tienen otros clubes, como el caso de Kimberley, para crecer.
TORNEO FEDERAL B: “No imaginaba este arranque”
Mariano disfruta su etapa como entrenador del “Dragón” en el Federal B. Por los resultados positivos y porque nota que lo trabajado en la semana se va cumpliendo en el transcurso de los partidos, más allá de los lógicos “baches” futbolísticos que todo equipo puede llegar a tener durante los 90 minutos.
-Han tenido un arranque muy bueno en el campeonato. La pregunta lógica es si te sorprendió o era esperable…
-Me sorprendió para bien. No imaginaba este arranque. Por eso estoy muy tranquilo, disfruto cada momento.
Renglón seguido, Luciano también quiso aportar su óptica del arranque que ilusiona al “Dragón”. “A mí no me sorprendió. Si bien hace poco se produjo un cambio de entrenador, hace varios años que venimos transitando el mismo camino de trabajo. Muchos de los jugadores que tenemos hoy en el plantel ya estaban con el cuerpo técnico anterior y eso ayudó mucho a este arranque de torneo. Vamos bien, estamos conformes y creemos en estos jugadores”, comentó.
SUS AÑOS DE PRIMERA
Cómo olvidar aquellos años de gloria de Mariano en Chacarita. Cuando “yo jugaba como hoy lo hace Juan Cebada, haciendo todo el largo de la cancha, ida y vuelta” y compartía vestuario con jugadores de sobrada trayectoria.
Comenzó sin olvidarse del ascenso a Primera en 1999, como tampoco del “placer” de haber sido dirigido por Omar Pastoriza. “Esos fueron dos momentos muy importantes en mi carrera futbolística. En Chacarita fueron casi siete años, con idas y vueltas, pero siete años imborrables. Que me relacionen tanto con el club, a mí me gusta mucho. Es muy gratificante”, esbozó el exmediocampista zurdo.
No obstante, antes de aquel ascenso, Mignini tuvo que sufrir la final perdida con Instituto en cancha de River. “Después fuimos a una especie de reducido con Tigre (ida y vuelta), Defensa y Justicia (ida y vuelta) y en la final nos cruzamos con Juventud Antoniana de Salta”, recordó.
Luego llegó uno de los últimos mejores equipos del “Funebrero”, ese que reunió a Carlos Alberto Moreno (un volante zurdo exquisito), Diego Rivero (con pasado en Boca y San Lorenzo), Ariel Rosada, Matías Delgado, entre tantos otros. “A ese equipo lo dirigió Pastoriza y terminamos cuartos”, dijo.
-¿Qué enseñanza te dejó el fútbol de Primera?
-Haber enfrentado o sido compañero de jugadores muy buenos, tipos pesados de verdad, de mucho apellido. Ejemplo como el “Mono” Navarro Montoya, Fernando Gamboa, el “Mago” Capria…futbolistas con mucho recorrido. Otro de los que me marcó fue Silvio Carrario: con él jugué en Argentinos Juniors, Chacarita y Aldosivi. Después tuve la suerte de enfrentar a Riquelme y Tevez, entre tantos otros.
-Mencionaste a Aldosivi. ¿Qué te genera que haya podido lograr el ascenso después de tantos sueños frustrados?
-Alegría. Me pone contento que esté atravesando este momento porque conozco el esfuerzo que han hecho para llegar al lugar que ocupan hoy. Yo estuve cerca de cinco años en el club: del 94 al 97, fecha en la que jugué torneos regionales y argentinos, y después del 2005 al 2007. Ahí Aldosivi ya estaba en la B Nacional y lo disfruté mucho, más allá de que el objetivo era mantener la categoría.
Por Maximiliano Ibañez 

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